Verano Saludable y Seguro

El verano es una época de disfrute, pero sus altas temperaturas presentan riesgos que es necesario conocer y prevenir. Además de las quemaduras solares,
en verano son habituales las lipotimias, síncopes y golpes de calor, que podrían llegar a tener graves consecuencias.

Para evitarlo, debemos protegernos del sol y aplicarnos filtros solares en la piel, incluso para pasear por la ciudad; hidratarnos tomando líquidos y más fruta
y verdura, y no hacer ejercicio físico en las horas centrales del día. Por otro lado, para prevenir intoxicaciones alimentarias, conviene estar muy atentos a la conservación de los alimentos.

El agua es uno de los grandes incentivos del verano, pero debemos ser conscientes de que algo tan sencillo como un baño en el mar o el río o tirarnos de cabeza a la piscina entraña riesgos, algunos muy graves. Debemos ser prudentes y conocer las características y condiciones del medio, saber si se trata de una playa con corrientes, qué profundidad tiene, etc. Es crucial respetar las señales de advertencia (banderas roja y amarilla, boyas, carteles), evitar bañarnos solos, y, por supuesto, supervisar continuamente a los más pequeños. El Ministerio de Sanidad dispone en su web de una interesante guía para las familias “Disfruta del agua y evita riesgos”.

En cualquier caso, si precisa atención médica, recuerde que su seguro de salud le proporcionará la asistencia que necesite. Si aún no cuenta con uno, acuda a su corredor de seguros, el profesional más adecuado para asesorarle sobre las pólizas y coberturas que mejor cubren sus necesidades y las de su familia.