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¿Nomofobia? No, gracias

Según distintos estudios, lo primero que hacemos al levantarnos es consultar el móvil (el 75%), también lo
hacemos mientras vemos la televisión (el 80%), pasamos más de 5 horas al día navegando por internet, consultamos la pantalla una media de 80 veces al día… Hemos sustituido las conversaciones telefónicas por el chateo y las redes sociales e incluso se ha acuñado una nueva palabra, la nomofobia, para referirse al miedo irracional a estar sin este dispositivo.
 
Se da la paradoja de que cuanto más conectados estamos a estos dispositivos, más nos aislamos; algo que llevan tiempo avisando psiquiatras y psicólogos. La solución no es suprimir todo el uso del móvil, sino reducir el tiempo que pasamos “enganchados” a él, para dedicarlo a otras actividades más “reales”, con estos sencillos consejos:
 
1. Cambiar la pantalla del móvil de color a blanco y negro hará que sea más fácil evitar la distracción.
 
2. Suspender los avisos de las aplicaciones, dejando solo las esenciales (correo, sms, calendario).
 
3. Medir el tiempo que utilizamos el dispositivo. Hay aplicaciones que lo hacen por nosotros.
 
4. Evitar el móvil en momentos como las comidas, paseos… y procurar en lo posible no tenerlo a la vista.
 
5. Dejar de utilizarlo al menos una hora antes de ir a dormir, y mantenerlo fuera del dormitorio, evitando utilizarlo como despertador.
 
6. Intentar no consultar el móvil nada más levantarse.
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Un seguro para los momentos más difíciles

Cuando un ser querido fallece, y especialmente cuando sucede de forma inesperada, sufrimos un choque emocional, quedamos conmocionados y, sin embargo,
desde el primer minuto -no importa lo apenados y confusos que podamos estar- es necesario tomar decisiones y realizar una serie de trámites y gestiones administrativas, que no es posible postergar: desde la obtención del certificado de defunción a la contratación de una empresa funeraria, el tanatorio, el cementerio, la posterior inscripción en el Registro Civil, solicitud de pensión de viudedad, orfandad, cursar la baja de la Seguridad Social, etc.

Por otro lado, hay que considerar que el último acto que llevamos a cabo como ciudadanos -fallecer- conlleva un importante desembolso económico. En torno a 3.500€ es el coste de un sepelio medio, aseguran desde OCU y Panasef (Asociación Nacional de Servicios Funerarios). Se trata de un importe que puede subir considerablemente en función de la localidad, los detalles solicitados para la celebración de la despedida, de si ha habido necesidad de realizar traslados o repatriación desde el extranjero, etc.

Afortunadamente, en estos momentos, sin duda de los más difíciles por los que como familiares o amigos atravesamos en la vida, el seguro de decesos puede ser un apoyo que nos dé cobertura no solo económica, sino moral, al permitirnos dedicarnos a los nuestros y comenzar a asimilar nuestra pérdida en lugar de tener que lidiar con los obligatorios trámites legales.

El de decesos es el seguro más contratado en nuestro país. Según UNESPA, la patronal del seguro, cuenta con más de 22 millones de asegurados, atiende 260.000 enterramientos, es decir, 6 de cada 10 defunciones, de las cuales el 27% requiere el siempre costoso traslado del fallecido hasta el lugar de entierro.

En los últimos años, el seguro de decesos ha sido capaz de innovar para cubrir todo un abanico de necesidades de los asegurados, incluyendo coberturas como el apoyo psicológico para familiares, asistencia jurídica, la tramitación de testamento online, el testamento virtual para borrar el rastro en Internet, accidentes, invalidez e incluso otras tan curiosas como la conservación del ADN.

Contar con una póliza de decesos puede ser una forma de ayudar a los suyos incluso cuando ya no esté con ellos. Si desea asesorarse sobre las fórmulas, coberturas o conveniencia, no dude en acudir a su corredor de seguros de confianza.

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El seguro de vida, una inversión de futuro

Tras las vacaciones de verano sentimos que iniciamos un nuevo año, toda una oportunidad para poner el contador a cero e introducir mejoras en nuestra vida. Nos fijamos buenos nuevos propósitos: comer mejor, hacer deporte, aprender un idioma, reciclarnos profesionalmente… También puede ser el mejor momento para preguntarnos si nosotros y los que más queremos estamos protegidos ante el azar en la vida.

Un refrán dice que “el hombre propone y Dios dispone”. Hacemos nuestros planes, pero en ocasiones estos se truncan. Un repentino accidente o una enfermedad grave pueden cambiarlo todo, pero no solo porque se pueda producir el peor desenlace, perder la vida, sino porque pueda derivar en una invalidez que nos impida desarrollar nuestra actividad profesional habitual, de cualquier tipo, o incluso que requiera cuidados especializados.

No podemos evitar ni dulcificar el dolor por la pérdida de un ser querido, pero sí podemos evitar que los problemas económicos sobrevenidos acrecienten aún más la angustia de esos momentos, ya que la vida no se detendrá para el resto del mundo, las facturas seguirán llegando puntualmente y sin los ingresos habituales será más difícil hacer frente a la hipoteca, a los colegios, la universidad o desarrollar cualquier otro proyecto.

De este modo, un seguro de vida que cubra tanto el fallecimiento como la incapacidad se convierte en una inversión de futuro y en una herramienta de previsión y planificación financiera para ayudar a los nuestros -o a nosotros mismos si nos convirtiéramos en dependientes- a continuar viviendo y llevar a cabo los planes trazados.

Sin embargo, contratar un seguro de este tipo, que realmente nos aporte la tranquilidad que buscamos, no es un mero trámite ni consiste en rellenar un cuestionario. Podemos tener circunstancias diferentes, ya sea de trabajo, actividades de ocio, estado de salud, etc…, y no todas las pólizas tienen las mismas coberturas. Se han dado casos en que un accidente de submarinismo o un mero paseo en bicicleta no estaban cubiertos por la póliza, por lo que, para evitar sorpresas desagradables cuando el seguro se hace más necesario, conviene hacer las cosas bien y contar con el asesoramiento de nuestro corredor, el mejor experto en seguros.

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¿De qué manera podemos cobrar nuestro seguro de vida si nos ocurre algo?

Hasta hace algo más de una década, en España, alrededor de la mitad de los seguros de vida quedaban sin cobrar por sus beneficiarios, simplemente porque los familiares desconocían que el fallecido hubiera suscrito uno.
 
Este desconocimiento no es nada infrecuente, ya que, además del seguro de vida contratado directamente por la persona, es posible haber suscrito en algún momento un seguro vinculado a la apertura de una cuenta corriente u otro producto financiero, sin haber prestado demasiada atención. También hay muchas pólizas que se hacen automáticamente al contratar otros productos y servicios, y que el asegurado puede ignorar: el pago
de billetes de avión o de tren con tarjeta de crédito, la propia tarjeta, o los paquetes turísticos, entre otros, ofrecen una indemnización en caso de muerte.
 
Por eso, tras el fallecimiento de una persona, uno de los trámites a realizar es consultar el Registro de contratos de seguros de cobertura de fallecimiento. Este Registro, que se puso en marcha en 2007 y depende del Ministerio de Justicia, permite a los interesados comprobar si el fallecido tenía algún seguro de vida, individual o colectivo, con cobertura de fallecimiento, así como un seguro de accidente que cubra la contingencia de la muerte del asegurado; y ha demostrado ser muy útil: solo en el año 2015 más de 170.000 personas conocieron la existencia de algún seguro de vida gracias al mismo.
 
Para saber si se es beneficiario de un seguro de vida en el Registro, se deberá formalizar una solicitud, de forma presencial
o por correo, en las Gerencias Territoriales del Ministerio de Justicia o en Madrid, en la Oficina Central de Atención al Ciudadano. Si dispone de certificado electrónico, la solicitud se puede hacer online en la Sede electrónica del Ministerio de Justicia.
 
Por otro lado, las compañías de seguros están obligadas a comunicar al Registro todas las pólizas con cobertura de fallecimiento que sean contratadas. Así, en el caso de que hubiese testamento, las notarías están obligadas a informar de oficio a los herederos si el fallecido tenía seguro de vida. En estos casos será la notaría la que acceda al Registro de forma telemática, quedando exento el beneficiario de realizar este trámite.
 
El seguro de vida protege a los que más queremos y, según las coberturas contratadas, puede atendernos también ante una
enfermedad, una incapacidad laboral… Su elección es una decisión de gran importancia para la que conviene contar con el mejor asesor: nuestro corredor de seguros.

Verano Saludable y Seguro

El verano es una época de disfrute, pero sus altas temperaturas presentan riesgos que es necesario conocer y prevenir. Además de las quemaduras solares,
en verano son habituales las lipotimias, síncopes y golpes de calor, que podrían llegar a tener graves consecuencias.

Para evitarlo, debemos protegernos del sol y aplicarnos filtros solares en la piel, incluso para pasear por la ciudad; hidratarnos tomando líquidos y más fruta
y verdura, y no hacer ejercicio físico en las horas centrales del día. Por otro lado, para prevenir intoxicaciones alimentarias, conviene estar muy atentos a la conservación de los alimentos.

El agua es uno de los grandes incentivos del verano, pero debemos ser conscientes de que algo tan sencillo como un baño en el mar o el río o tirarnos de cabeza a la piscina entraña riesgos, algunos muy graves. Debemos ser prudentes y conocer las características y condiciones del medio, saber si se trata de una playa con corrientes, qué profundidad tiene, etc. Es crucial respetar las señales de advertencia (banderas roja y amarilla, boyas, carteles), evitar bañarnos solos, y, por supuesto, supervisar continuamente a los más pequeños. El Ministerio de Sanidad dispone en su web de una interesante guía para las familias “Disfruta del agua y evita riesgos”.

En cualquier caso, si precisa atención médica, recuerde que su seguro de salud le proporcionará la asistencia que necesite. Si aún no cuenta con uno, acuda a su corredor de seguros, el profesional más adecuado para asesorarle sobre las pólizas y coberturas que mejor cubren sus necesidades y las de su familia.

DKV cree que cancelar o encarecer un seguro a una persona por tener un problema de salud es “una barbaridad”

El consejero delegado de DKV Seguros, Josep Santacreu, cree que cancelar o aumentar la póliza a una persona por tener un problema de salud es “una barbaridad” y que el sector debería contar con una regulación que ponga fin a la “guerra de precios” actual, porque es “insostenible”, señala en un encuentro organizado por Esade Alumni.

“La clave es animar a que haya menos actos médicos y mejor remunerados y que se establezca una regulación que no permita negociar precios bajos para colectivos de pacientes y luego seleccionar a los más económicos para dejar fuera a aquellos que más van a consumir”, critica. Santacreu también ha identificado la digitalización y la medicina preventiva como principales retos para las aseguradoras.

En este sentido, considera necesario apoyar a las startups especializadas en salud en España y promover un cambio de mentalidad para poner remedio al problema de la obesidad.

El 30% de las mujeres no ahorra nada de cara a la jubilación

El 36% de las mujeres españolas cree que no tendrá ingresos suficientes durante su jubilación, pero el 30% admite no ahorrar nada o casi nada para ella, y el 52%, que no tiene un plan de jubilación (37%, los hombres), según un estudio de Aegon. Las mujeres son pesimistas en sus expectativas de jubilación. A diferencia de los hombres (50%), el 61% de las mujeres, no esperan tener una vida confortable durante su jubilación. El porcentaje de las que sí esperan una buena vida en la jubilación se reduce a un 7%, frente al 14% de los hombres. Éstos son más optimistas sobre la jubilación. El porcentaje de los que piensan que no tendrá suficientes ingresos durante la jubilación es del 27%, 9 puntos menos que las mujeres. Éstas creen que necesitarán entre un 80% y 100% de los ingresos que ahora recibe durante su jubilación, mientras que a los hombres les basta con entre el 60% y el 79%. La mujer ahorra cuando llega a una edad (29%) y cuando forma una familia (13%). Apenas el 5% de las mujeres admite tener los ahorros suficientes para la jubilación. El 70% de las mujeres, mismo porcentaje de hombres, cree que el plan de pensiones de la empresa debería formar parte de la remuneración del trabajador. El 33% retrasó su jubilación cuando comprobó que su pensión era menor de la esperada, frente al 17% de los hombres. El 16% de las mujeres se prejubiló por las cargas familiares (0% en el caso de los hombres, que en el 48% lo hace al perder su trabajo). El 55% de las mujeres piensa que el apoyo financiero de su pareja durante la jubilación será importante o muy importante, frente al 40% de los hombres.

Una candidata a presidir el PP de Baleares propone una deducción autonómica al seguro de Salud

La ex diputada del PP balear y una de las pre candidatas a la presidencia del partido en el próximo Congreso Regional, Aina Aguiló, propondrá la introducción de la deducción 3 autonómica por primas de seguro de Salud en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). La bonificación se aplicará a las rentas medias y bajas y sobre el gasto por seguros de Salud. En Baleares cerca del 30 por ciento de la población tiene subscrito un seguro de Salud privado, y es la segunda comunidad con el porcentaje más alto tras Madrid. La base sobre la que se aplicará la bonificación en el Impuesto de la Renta será lo abonado por seguros de Salud para las personas y familias de Baleares. Esa bonificación “supondrá una ayuda económica en materia asistencial para las familias de renta media, facilitará la libertad de elección entre la sanidad pública y la privada y se producirá una reducción de la presión asistencial en la sanidad pública balear, pudiendo así disponer de más recursos por población atendida”, argumenta. “La bonificación por este concepto supone un ahorro para las familias de renta media y baja de alrededor de 8 millones de euros, mientras que la menor presión asistencial en la sanidad pública se podría cuantificar en más de 10 millones de euros”, añade.

Asisa logra el seguro de Asistencia Sanitaria del personal del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha aprobado la adjudicación de la póliza de Asistencia Sanitaria para los 3.000 miembros del personal al servicio del Ayuntamiento de Santa Cruz y sus organismos autónomos a Asisa. Se presentaron otras dos ofertas (DKV, Adeslas), pero Asisa obtuvo la mejor puntuación (98,64) tras ofrecer distintos precios por beneficiario y mes con una serie de añadidos (edad, hijos mayores de 25 años o formar parte del personal laboral de convenio). Asisa 4 deberá afrontar un presupuesto global de 2.988.288 euros en un período de vigencia de dos años.

Reale donará 10 euros a la ONG elegida por el cliente por cada seguro Auto Responsable contratado.

Reale donará a una de las ONG con las que colabora la aseguradora, y que será elegida por el cliente, 10 euros por cada póliza de su Reale Auto Responsable que se suscriba. Reale Auto Responsable es 0 papel, ya que todo el envío de la documentación contractual se realiza de manera digital, y la prestación de servicios se realizará en talleres con certificación de gestión responsable y que cumplan con los requisitos de sostenibilidad medioambiental y de responsabilidad social de la aseguradora. La póliza, que no genera incrementos en la prima del seguro actual, se comercializa a través de las más de 350 agencias y 1.500 agentes de Reale en toda España.