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¿Cancelo o aplazo mis vacaciones de Semana Santa?

Como todos los años para estas fechas, la mayoría de la gente ya había hecho planes para Semana Santa: que si unos días en la playa, que si una escapadita a la montaña… Pero el Coronavirus nos ha cambiado los planes a todos y muchas familias se han quedado con los billetes en la mano y la obligación de quedarse en sus casas durante el Estado de Alerta.

Lo más sensato sería intentar posponer la reserva de nuestras vacaciones, para ser solidarios y no perjudicar más de lo necesario al sector de la hostelería, que ya saldrá bastante tocado de la cuarentena. En el peor de los casos, y si no queda otro remedio, tendríamos que cancelar la reserva. Muchas aerolíneas están dando facilidades para poder cambiar las fechas de los billetes y numerosas cadenas hoteleras han flexibilizado sus políticas de cambios y cancelaciones debido a las circunstancias actuales. Los expertos auguran graves consecuencias para la economía mundial y el sector turístico en particular, uno de los principales motores de nuestro país. Lógicamente si las personas no pueden salir de casa, todos los negocios relacionados con la movilidad, la hostelería y el turismo sufrirán pérdidas.

Por eso, cada familia tendrá que tomar decisiones en función de sus circunstancias, pero antes de cancelar o posponer ninguno de los planes y reservas que tengamos, lo mejor sería hablar con nuestro corredor de seguros de confianza para estudiar si nuestro seguro de viaje cubre estas modificaciones o cómo y dónde podríamos reclamar, en caso de que los cambios nos supongan un grave trastorno.

Son circunstancias excepcionales y momentos muy difíciles para hacer planes fuera de casa, pensar en vacaciones o para intuir qué pasará en el futuro, pero ya vendrán tiempos mejores para viajar y entonces podremos hacer nuevas reservas y disfrutar de un merecido descanso fuera de nuestros hogares.

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Viajes en carretera en coche de alquiler

A veces, la mejor manera de conocer nuestro destino de vacaciones es a través de un viaje en coche. Sin embargo, no siempre podemos desplazarnos con nuestro propio vehículo porque el destino está muy lejos o tenemos que coger un avión para llegar. El caso es que una vez allí, lo más práctico es alquilar un vehículo, ya que el nuestro se ha quedado en casa.
 
Muchas compañías ofrecen coches de alquiler con fines turísticos y cada una de ellas presenta diferentes condiciones y cláusulas. Aunque leer contratos no resulte especialmente entretenido, al firmarlos autorizamos a la compañía a que nos cobre según los términos acordados, por lo que es conveniente leer la letra pequeña antes de firmar y, en caso de duda, consultar con nuestro corredor de seguros de confianza.
 
Estas empresas exigen un depósito proporcional al valor del coche como garantía de pago, así como devolver el vehículo en perfectas condiciones, según estipule el contrato. Por eso es muy importante fijarse bien en detalles como los horarios de devolución o las condiciones de entrega, porque un desacuerdo en cuanto a la limpieza del interior o al contenido del depósito de gasolina pueden suponer un coste adicional imprevisto.
 
Además, antes de subir al coche, debemos asegurarnos de que tiene la documentación en regla, el permiso de circulación y la tarjeta de la ITV; y también, los triángulos de avería y el chaleco reflectante obligatorio. Puede resultar útil tomar algunas precauciones, como fotografiar el cuentakilómetros o el nivel de gasolina antes de arrancar el coche para evitar malentendidos o cargos adicionales, así como revisar minuciosamente el vehículo para detectar cualquier desperfecto o anomalía en luces, llantas, limpiaparabrisas o el aire acondicionado. Hay que recordar que en algunos lugares como Canarias no se pueden alquilar vehículos con más de dos años de antigüedad.
 
Como norma, el coste del seguro obligatorio del automóvil y el de responsabilidad civil están incluidos en el precio del alquiler. Eso significa que cubre los daños causados a terceros, pero no los sufridos por el vehículo. Para estar más tranquilos, muchos conductores contratan un seguro a todo riesgo para ampliar la protección en caso de accidente.
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Preparando maletas

Por fin llega el verano, y con él, el momento de hacer planes de vacaciones. Playa o montaña, extranjero o turismo nacional, son muchas las opciones que se despliegan ante nuestros ojos en función de la disponibilidad de días y de presupuestos, pero también hace que nos preguntemos si merecería la pena contratar un seguro de viaje y, si lo hacemos, qué cubriría en caso de un percance desagradable.
 
En primer lugar, un buen seguro de viaje debería ofrecer cobertura médica en caso de enfermedad o accidente, especialmente si vamos a algún país extranjero. También sería interesante tener una cobertura legal en caso de demoras o cancelaciones injustificadas en el transporte, pérdidas de equipaje o protección contra hurtos y robos.
 
También es interesante revisar las cláusulas de las tarjetas de crédito o las del seguro médico privado en el caso de tenerlo, porque puede tener coberturas o asistencias que desconocemos y que puedan ser de utilidad. Así evitaremos duplicidad de competencias y ahorraremos tiempo y dinero. Tampoco hay que dar por hecho que por tener seguro médico en España vamos a tenerlo en cualquier país del mundo, porque no todos los países tienen acuerdos internacionales. En toda póliza hay restricciones y conviene leer siempre la letra pequeña para evitar sustos, porque nunca pasa nada hasta que pasa.
 
Para estar tranquilos, lo mejor es consultar con nuestro corredor y asegurarnos de si el precio del viaje incluye algún tipo de seguro o si es un extra que debemos pagar aparte. En muchos casos, no es obligatorio contratarlo con la agencia, pero sí sería aconsejable considerar una opción a nuestra medida y contratar el seguro que mejor se adapte a nuestras necesidades.
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Viajes compartidos, pero seguros

En los últimos años, a consecuencia de la crisis, han surgido distintas opciones de economía colaborativa destinadas a ahorrar gastos, incluso en los viajes. Como conductor o como pasajero, puede que usted u otro miembro de su familia sean habituales del carpooling, una forma de viajar utilizando un vehículo compartido con otras personas para realizar un determinado trayecto, de forma puntual o periódica. Esta iniciativa de compartir vehículo no es nueva, encontramos ejemplos de ella en la Alemania de los años 20 o en Estados Unidos, por la crisis del petróleo; la diferencia es que ahora los viajeros se ponen en contacto a través de plataformas digitales gratuitas.
 
Se trata de una modalidad que sigue creciendo en número de usuarios. La empresa más conocida del mercado anunciaba que en las últimas Navidades de 2018 se habían realizado 9.000 trayectos distintos utilizando esta opción, un 14% más que en el año anterior.
 
El carpooling beneficia a quienes necesitan compartir gastos, a quienes prefieren no viajar solos o necesitan ser relevados al volante en los trayectos más largos, y es una opción más favorable para el medio ambiente y el tráfico. No obstante, no hay que perder de vista que, con esta alternativa, algunos conductores, sin ser conscientes de ello, han hecho de su vehículo personal un “medio de transporte” para terceros.
 
Si es usted usuario y comparte su coche en estos viajes, su corredor de seguros le ayudará a decidir cuál es el seguro que más le conviene, porque, aunque su póliza cubra los daños a terceros, si aumenta el número de ocupantes habituales de su vehículo, los riesgos también se incrementan. Viajamos con desconocidos por lo que, para hacer frente a reclamaciones por lesiones u otra consecuencia fatal, podría ser necesario tener una cobertura de responsabilidad civil mayor de lo habitual, defensa jurídica, más cobertura médica, etc.
 
Si es usted pasajero de esta modalidad de desplazamiento, entonces le aconsejamos que se cerciore de que el conductor cuenta con los seguros necesarios,
no hay que asumir que los tiene. Si no quisiera mostrárselos, es mejor que no suba a ese vehículo, porque viajar sin seguridad es un riesgo que no merece la pena.
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¿Seguros de viaje? Sí, gracias.

Reservar nuestro viaje con antelación nos permite volar al extranjero en mejores condiciones económicas y asegurarnos disponibilidad en ese hotel que nos habían recomendado, esa excursión tan apetecible… De modo que preparamos nuestro viaje con ilusión, poniendo en marcha la cuenta atrás para las deseadas vacaciones.
 
Nada debería salir mal, sin embargo, como dice el refrán: “Más vale prevenir…”, pero ¿qué podría enturbiar nuestras vacaciones?
 
Cambio de planes. Cuando contratamos nuestro viaje, desconocemos si llegado el momento, surgirá una circunstancia que nos impida llevarlo a cabo. Ya sea por un feliz motivo, como una oportunidad laboral, un embarazo que aconseje reposo, o porque de repente surja una complicación laboral o un familiar precise hospitalización. Por ello, y sobre todo si se trata de un viaje que representa un importante desembolso económico, conviene asegurarse de que recobraremos los importes ya pagados (avión, hotel, entradas…).
 
Salud. Los percances relacionados con la salud son los más habituales que reportan los asegurados (el 40% de ellos, según Unespa), y es que, si la Ley de Murphy se cumple, podemos sufrir una caída, una caprichosa apendicitis, etc. En función del país que visitemos, contar con una buena cobertura médica resulta esencial. Sería el caso de Estados Unidos, Tailandia y muchos otros países donde la sanidad constituye casi un lujo. Recientemente, la prensa se hacía eco de un ejemplo claro: los padres de un joven español accidentado en Indonesia, sin seguro de viaje, tuvieron que solicitar un préstamo para abonar los 36.000€ que el hospital exigía para operar y salvar la vida del joven.
 
Pérdida, deterioro o robo del equipaje. Un clásico de los viajes aéreos es cuando nosotros llegamos a nuestro destino, pero nuestro equipaje, no, o no llega “íntegro”. Cada día se pierden 10.000 maletas en los aeropuertos europeos, un buen motivo para contar con un seguro con el que cubrirse ante cualquier imprevisto.
 
Hay más factores por los que el seguro se convierte en nuestro mejor compañero de viaje: si fuera necesario adelantar el regreso, si causamos un accidente o tenemos algún problema para el que necesitamos asistencia jurídica…
 
Si quiere viajar con la tranquilidad de contar con un seguro de viaje que le respalde y atienda ante casi cualquier contingencia y desde el primer momento, no dude en consultar a su corredor de seguros sobre cuál es la mejor opción para el viaje que se propone realizar.
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¿Viajas este verano en avión? Conoce todos tus derechos

¡Ha llegado el gran día! Ya tiene todo preparado para disfrutar de sus merecidos días de descanso. Llega al aeropuerto con antelación, pasa todos los controles, y, ya en la puerta de embarque, descubre que, debido al overbooking, se queda en tierra. ¿Qué puede hacer en caso de tener algún problema de este tipo?

En caso de denegación de embarque o de cancelación del vuelo, la legislación comunitaria recoge el derecho del viajero a recibir información (entrega por parte de la aerolínea de un impreso con las condiciones de asistencia y compensación) y asistencia (comida, bebida, alojamiento si es necesario, etc.), así como el reembolso del precio del billete o la puesta a disposición de un transporte alternativo, y una compensación económica.

En el caso de retrasos en la salida, cinco horas o más, también tiene derecho a reembolso.

Una vez conocidos sus derechos, puede ser mucho más fácil enfrentarse a situaciones desagradables si cuenta con el apoyo de un seguro de viaje que le ofrecerá protección ante imprevistos como los mencionados, pérdida de conexiones y los problemas más habituales que pueda sufrir con su equipaje.

Además, el seguro de viaje le ofrece protección y asistencia en el destino, siendo especialmente necesaria la cobertura sanitaria si viaja al extranjero, y la garantía de defensa jurídica, muy útil en caso de necesitar defenderse o realizar una reclamación, por cualquier incidencia, en aeropuertos o en el destino.

Si va a realizar un viaje en cuya planificación ha invertido ilusión, dinero y tiempo, es recomendable contar con la protección de un seguro adecuado.

Su corredor de seguros de confianza le ayudará a confeccionar una póliza a la medida de sus necesidades, para que no pague por coberturas que no necesita y contrate los límites y garantías necesarios para disfrutar de sus vacaciones con tranquilidad.

Las Bicicletas también son para el Verano

De acuerdo con la última encuesta de hábitos deportivos, realizada por el Ministerio de Educación, el ciclismo es el deporte más practicado en España, de modo que “las bicicletas no son solo para el verano”, pero es en esta estación cuando debemos adoptar algunas medidas preventivas, relacionadas con la exposición al sol y el calor.

Pedaleando, con las altas temperaturas, corremos el riesgo de deshidratarnos, por lo que es importante llevar agua, aplicarnos protector solar y usar ropa fresca que nos proteja la piel, como una camiseta técnica; no realizar sobreesfuerzos y, al planificar nuestra ruta, no elegir el trayecto más corto, sino el más sombreado.

Y como medida general, debemos realizar una conducción “defensiva”, muy prudente y atenta con los coches y peatones, adelantándonos a sus posibles reacciones para evitar accidentes.

Por último, es recomendable contar con un seguro de bicicleta que nos ofrezca protección frente a los daños que podamos causar a terceros, nos ofrezca asistencia en carretera en caso de accidente o avería de la bicicleta y defensa jurídica en caso de necesitarla. Existen también garantías específicas para proteger su “bici” frente a robo o daños, especialmente si es de gran valor. En cualquier caso, su corredor de seguros de confianza le podrá asesorar sobre las coberturas que mejor se adaptan a sus necesidades.

Consejos para conducir seguro en Verano

Probablemente esté contando los días que faltan para las tan esperadas vacaciones; si va a realizar su viaje en coche, le interesarán estos consejos que le ofrecemos para que conducir en verano, cuando la luz es más intensa y los días son más largos y calurosos, resulte más seguro.

Lo primero es la correcta puesta a punto del vehículo. Antes de salir de viaje es muy recomendable que un taller revise su estado tras el invierno: frenos, aceite, limpiaparabrisas y neumáticos, además del sistema de climatización. Está demostrado que nuestra percepción y la capacidad de reacción disminuyen considerablemente con las altas temperaturas. Recientemente, la revista especializada Autopista afirmaba que una temperatura de 30ºC en el interior del coche equivale a una tasa de alcoholemia de 0,5 en sangre.

Por ello, si es posible conviene evitar las horas centrales del día para viajar, sobre todo en los días de más calor. Eso sí, ya se opte por viajar de madrugada, en la
mañana o al atardecer, solo debe afrontarse un viaje si se ha descansado de forma adecuada. Igualmente, aunque es sabido, se debe respetar los tiempos de descanso al volante: 20 minutos cada 200 kilómetros o dos horas de viaje, no olvidemos que la fatiga es causa del 20%-30% de los accidentes de tráfico.

En el viaje, para evitar peligrosos deslumbramientos y proteger nuestros ojos de la radiación ultravioleta es muy aconsejable utilizar unas gafas de sol con un filtro adecuado, a ser posible, polarizadas.

Tampoco debemos olvidar la importancia de hidratarnos, mejor si es con agua o refrescos de cola que nos ayudarán a mantenernos despejados y concentrados en la conducción.

Llevar copiloto que nos ayude a manejar la radio, el navegador y nos ofrezca conversación en los momentos más monótonos de la conducción, por ejemplo en largas rectas, puede ser de gran utilidad, pero evitando siempre que nos distraiga, tanto él como otros ocupantes del vehículo.

Por último, conviene revisar nuestro seguro de coche para que sus coberturas se adapten a lo que de verdad necesitamos. Su corredor de seguros puede asesorarle en todo lo que necesite para que este verano viaje en su coche seguro y protegido.

El Parlamento británico dificultará el negocio de las denuncias de falsas intoxicaciones de sus turistas en España

El Parlamento británico está tramitando un cambio de normativa que exija pruebas médicas como medida para contrarrestar el espectacular aumento de las demandas interpuestas por turistas británicos contra hoteles españoles por falsas intoxicaciones alimentarias. Este fraude, que afecta a los hoteles, a los tour operadores y a las aseguradoras de ambos, está proliferando gracias a las permisivas normas legales en el Reino Unido. Las denuncias de falsas intoxicaciones alimentarias de turistas británicos durante su estancia en hoteles españoles aumentaron un 700% en 2016. Las patronales hoteleras existentes en España critican la falta de severidad en la legislación británica en esta cuestión al no exigir ninguna prueba ante una denuncia por intoxicación alimentaria interpuesta por bufetes de abogados sin escrúpulos. El turista, tras pasar unos días en España y una vez en su país de origen, reclama al tour operador con el que contrató el viaje una indemnización por la intoxicación alimentaria sufrida supuestamente durante su estancia en el hotel español, que es el que termina pagando la factura del engaño. Esta operativa fraudulenta, a la que no son ajenas bufetes de abogados en el Reino Unido, es facilitada por la legislación de algunos países, no solamente el británico, “en la que la demostración y prueba del daño sufrido y la acreditación del nexo causal es menos exigente que en España”. Desde la Secretaría de Estado de Turismo se destaca que las Oficinas españolas de turismo en Londres “han actuado con prontitud y celeridad junto con el Gobierno británico”, para hacer frente al crecimiento desmedido de este tipo de reclamaciones. Al mismo tiempo, se subraya, en pleno debate sobre el Brexit, la cooperación entre los dos Gobiernos para atajar el fraude de las denuncias por falsas intoxicaciones. La página web del Gobierno británico alerta a sus ciudadanos sobre que es un delito presentar una demanda contra un tour operador o un hotel por una falsa intoxicación. También se está trabajando con los Colegios de Abogados en el Reino Unido. La Secretaría de Estado de Turismo anima a los hoteles a denunciar la presencia de las furgonetas de los abogados dedicados a la ‘recolección’ de reclamaciones de turistas británicos cuando están abandonando España.

El usuario de seguros de Autos, el más ‘infiel’ a la compañía

Un estudio de Rastreator sobre la rotación de los asegurados en España muestra que el 89,3% recurre a Internet para informarse sobre las cuotas y las características de los diferentes seguros, y el 83,7% lo hace a través de comparadores online concretamente. El seguro de Autos es el que mayor penetración tiene en el mercado español y hasta un 80,7% de los españoles tiene contratada una póliza de este tipo. Y es también el que mayor rotación tiene: hasta un 72% de los conductores afirma haber cambiado alguna vez de compañía aseguradora, bien por insatisfacción con el servicio o por encontrar una oferta más adecuada. El segundo con los asegurados más ‘infieles’ a sus compañías es el de Hogar. Hasta un 52,8% de los españoles afirma haber cambiado alguna vez de compañía aseguradora de Hogar, porcentaje que ha aumentado 3 puntos en el último año. En cuanto al Seguro de Salud, uno de cada cuatro españoles afirma haber cambiado alguna vez de compañía aseguradora para esta póliza, y un 11,1% lo ha hecho en más de una ocasión. Tradicionalmente el seguro de Vida presenta una fuerte vinculación a la contratación de un producto financiero, lo que ha favorecido una menor rotación entre compañías. Pero el 20% de los españoles ha cambiado en alguna ocasión de compañía para obtener un servicio o una oferta más adecuada a sus preferencias. Además, un 5% afirma haber cambiado de aseguradora de 2 a 5 veces, y hasta un 3,4% lo hace de manera anual. Un 15,1% de los motoristas ha cambiado en alguna ocasión de compañía aseguradora, casi 57 puntos menos que en el caso de Autos, por lo que este seguro presenta uno de los porcentajes de rotación más bajos del mercado A pesar de que la contratación del seguro de Viaje está sujeta a condiciones puntuales y no requiere una renovación periódica, hasta un 14,7% de los españoles ha contratado este servicio con más de una compañía diferente. Fernando Summers, CEO de Rastreator, subraya que estos datos suponen “un reto para las aseguradoras, que deben orientar su estrategia tanto en atraer clientes como en retenerlos”, añade.