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Al agua pato, con precaución

Las piscinas son una de las mayores atracciones del verano. Extender la toalla para tumbarse en el césped a tomar el sol y luego darse un chapuzón refrescante es una de las experiencias que esperamos con ganas durante todo el año. Sin embargo, no está exenta de riesgos y, por eso, no está de más que tomemos precauciones.
 
Aunque las leyes sobre piscinas comunitarias en las urbanizaciones cambian según la Comunidad Autónoma, hay varios asuntos importantes a tener en cuenta y que son comunes a todas las normativas, como la necesidad de cumplir con unas mínimas exigencias de salubridad, asegurarse de que el PH del agua o los niveles de cloro son los adecuados y velar por una adecuada conservación de la piscina.
 
También es importante mantener el recinto y las instalaciones en condiciones adecuadas para evitar accidentes y asegurarse de que los elementos de seguridad como cubiertas, vallas o alarmas están en buen estado. No está de más tener un botiquín con lo más básico previsto, porque no sería la primera vez que alguien sufre una insolación, alguna quemadura o cortes por cristales, ya que a veces la gente se olvida de recoger los vasos y botellas del césped.
 
Tristemente, todos los veranos hay que lamentar casos de personas ahogadas, en su mayor parte niños pequeños, que por algún descuido han resbalado, tropezado y luego caído a la piscina y la mayor parte de esos casos, podrían haberse evitado. Por eso es muy importante valorar la necesidad de contratar a un socorrista cuando se supera un número determinado de vecinos o según el tamaño y profundidad de la piscina, colocar vallas para que los más pequeños no se acerquen a las zonas donde más cubre o tener salvavidas o flotadores a mano por si surge la necesidad.
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Playa o montaña, pero con tu hogar a salvo

Las vacaciones son el momento más esperado del año y se disfrutan mucho más si sabes que dejas tu casa y todo su contenido en buenas manos. Lamentablemente, los amigos de lo ajeno aprovechan las vacaciones de los demás para intentar apropiarse de lo que no es suyo, por lo que las estadísticas de robos aumentan durante el periodo vacacional. Algunas de las recomendaciones que podemos seguir son no anunciar a terceras personas o en redes sociales que nos vamos de vacaciones, cerrar bien puertas y ventanas o usar el temporizador de luz. Pero si todo eso falla, la mejor solución es estar protegido con un buen seguro de hogar que responda en caso de ocurrir algo desagradable. Y nos indemnice-ce por la pérdida de los bienes sustraídos, el robo de dinero o joyas o los posibles desperfectos ocasionados en la vivienda o en el mobiliario.
 
Pero el robo no es el único susto que podemos llevarnos al volver a casa de vacaciones. Cuando el dueño de la casa está fuera, cualquier detalle, por pequeño que sea, desde una pequeña chispa, un apagón o una tormenta de verano pueden provocar incendios, inundaciones, plagas de insectos y un sinnúmero de inconvenientes que pueden amargarnos la vuelta a casa y hacernos olvidar rápidamente el merecido descanso del que hemos disfrutado durante unos cuantos días. Para evitar esto, lo mejor es tener una póliza que se comprometa a solucionar el desaguisado cuanto antes y que inicie las reparaciones pertinentes lo más pronto posible. Tener la casa y su contenido asegurados a todo riesgo harán que nuestra mayor preocupación al volver de vacaciones sea tener que poner unas cuantas lavadoras y enfrentarnos al día siguiente a la rutina.
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Preparando maletas

Por fin llega el verano, y con él, el momento de hacer planes de vacaciones. Playa o montaña, extranjero o turismo nacional, son muchas las opciones que se despliegan ante nuestros ojos en función de la disponibilidad de días y de presupuestos, pero también hace que nos preguntemos si merecería la pena contratar un seguro de viaje y, si lo hacemos, qué cubriría en caso de un percance desagradable.
 
En primer lugar, un buen seguro de viaje debería ofrecer cobertura médica en caso de enfermedad o accidente, especialmente si vamos a algún país extranjero. También sería interesante tener una cobertura legal en caso de demoras o cancelaciones injustificadas en el transporte, pérdidas de equipaje o protección contra hurtos y robos.
 
También es interesante revisar las cláusulas de las tarjetas de crédito o las del seguro médico privado en el caso de tenerlo, porque puede tener coberturas o asistencias que desconocemos y que puedan ser de utilidad. Así evitaremos duplicidad de competencias y ahorraremos tiempo y dinero. Tampoco hay que dar por hecho que por tener seguro médico en España vamos a tenerlo en cualquier país del mundo, porque no todos los países tienen acuerdos internacionales. En toda póliza hay restricciones y conviene leer siempre la letra pequeña para evitar sustos, porque nunca pasa nada hasta que pasa.
 
Para estar tranquilos, lo mejor es consultar con nuestro corredor y asegurarnos de si el precio del viaje incluye algún tipo de seguro o si es un extra que debemos pagar aparte. En muchos casos, no es obligatorio contratarlo con la agencia, pero sí sería aconsejable considerar una opción a nuestra medida y contratar el seguro que mejor se adapte a nuestras necesidades.
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Con paso firme y seguro

Los pies suelen ser los grandes olvidados. La mejor forma de ponerlos a punto es una sesión de quiropodia, un tratamiento podológico que sirve para eliminar callosidades y tratar alteraciones en las uñas de los pies. De esta forma, los preparamos para afrontar la época en la que más se resienten, el verano, por el hecho de llevarlos al aire y expuestos a altas temperaturas, lo que puede provocar problemas de sequedad o quemaduras, si no se usa la hidratación o cremas protectoras solares adecuadas.
 
Como norma general, los podólogos recomiendan, si es posible, no caminar descalzos en piscinas o superficies húmedas porque aumenta el riesgo de contraer el virus del papiloma o infecciones por hongos, como el pie de atleta; además de posibles heridas y cortaduras como consecuencia de pisar vidrios o astillas, unas lesiones que se infectan muy fácilmente.
 
Podríamos pensar que las chanclas y las sandalias son los imprescindibles del verano. Sin embargo, su uso continuado también puede poner en riesgo nuestra salud; la falta de sujeción y el ser demasiado planas nos pueden provocar lesiones en el propio pie, como la dolorosa fascitis plantar, en tobillos, rodillas e incluso espalda; o derivar en problemas de tendones y articulaciones. Realmente, las chanclas están indicadas solo para salir del agua o en las duchas y baños públicos, nunca para caminar.
 
Los expertos afirman que el calzado más adecuado para el verano es aquel que deje transpirar el pie, que esté fabricado en fibras naturales, tenga sujeción, y que sea cómodo y flexible. Ante cambios de color en las uñas de los pies, dolor o picor en los dedos, planta o talón, lo más seguro para usted será no esperar y acudir cuanto antes a un especialista, ya sea un podólogo o un dermatólogo. Si se está planteando contar con un seguro de salud, su corredor le aconsejará aquel que más se ajuste a sus necesidades.
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¡¡Coches on fire!!

Uno de los momentos más temibles del verano es cuando tras realizar un recado, volver de la playa o para reanudar nuestro viaje, nos enfrentamos al momento de introducirnos en un coche aparcado bajo un sol de justicia.
 
Y es temible porque con una temperatura exterior de 35ºC, y al sol, el interior de nuestro coche puede alcanzar los 55ºC, y esto sin mencionar los asientos, el volante o el salpicadero que puede llegar hasta los 75ºC, ¡una temperatura apta para cocinar alimentos! Esto implica poder sufrir un golpe de calor o incluso quemarnos la piel con el volante o al sentarnos sobre la tapicería.
 
Para evitar esta situación, el primer consejo -obvio- es intentar aparcar a la sombra, algo que no siempre es posible, pero hay pequeños consejos que pueden ayudarnos a aliviar este problema.
 
Así, una medida muy efectiva es colocar, correctamente, un parasol en el parabrisas delantero. Según un estudio de RACE, conseguirá que el coche se caliente unos 11ºC menos que si no lo hubiéramos puesto, y también rebajará ¡hasta en 30ºC! la temperatura del salpicadero, el volante…
 
Si colocamos parasoles también en el parabrisas trasero y en las ventanas laterales lograremos frenar aún más la incidencia de la radiación solar y con ello la subida de temperatura del vehículo, además de proteger nuestro coche del desgaste del calor y el sol.
 
Una medida a considerar, si la tapicería es oscura y de piel, es cubrir los asientos con fundas o telas de colores claros y de algodón, al menos durante la época estival.
 
En cuanto a la forma de bajar rápidamente la temperatura del coche, un truco sencillo, pero muy efectivo, consiste en bajar completamente la ventanilla de la puerta del copiloto, y, a continuación, abrir y cerrar la puerta del conductor como si se tratara de un abanico. Este gesto, que expulsa el aire caliente del coche, puede lograr un descenso de 10ºC en poco más de un minuto.
 
Una vez ya con el aire acondicionado conectado para mantener el interior entre los 21 y los 23ºC, es el momento de iniciar el trayecto. Y recuerde, en verano, revise el buen estado del aire acondicionado del coche, ¡es cuando no puede fallarnos!
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En la piscina cuida también tu salud

En verano, las piscinas nos permiten nadar, tomar el sol, divertirnos, refrescarnos…, pero no todo son ventajas. Las cloraminas, un compuesto tóxico que se forma al combinarse el cloro con restos orgánicos (sudor, saliva, orina) presentes en el agua, son irritantes para nuestros ojos y nuestra piel e incluso pueden agravar problemas respiratorios.
 
Para que la piscina sea solo una experiencia gratificante, es aconsejable tener en cuenta unas sencillas medidas:
 
👀 Ojos: las gafas de natación -las hay graduadas e incluso con filtro solar- son el mejor freno a una conjuntivitis por irritación o una potencial infección ocular. De no utilizarlas, es importante, después del baño, lavarse los ojos con agua fresca; y fuera del agua, unas gafas de sol, con lentes de buena calidad, nos protegerán frente a las radiaciones ultravioleta.
 
👂Oídos: los baños prolongados propician la aparición de la otitis externa, también conocida como otitis del verano. Para prevenir esta dolorosa afección, además de espaciar los baños, algo de lo que seguro nos costará convencer a los más pequeños, hay que secar suavemente los oídos con la ayuda de una toalla y un dedo. Nunca se debe utilizar bastoncillos para secar o limpiar el oído, porque, como es sabido, pueden dañar el oído, ni insistir en eliminar la cera, que protege al oído frente a infecciones.
 
Para aquellos que padecen otitis con frecuencia, lo más recomendable es la utilización de tapones de silicona a medida; otra opción podría ser el uso de alcohol boricado, la misma sustancia profiláctica que utilizan los buceadores después de sus largas inmersiones.
 
🖐 Piel: El objetivo primordial es no sufrir quemaduras solares, para ello, conviene aplicar con frecuencia (cada dos horas y/o después de cada baño) un protector solar adecuado, evitar la exposición al sol en la horas centrales del día, y “buscar” la sombra lo máximo posible.
 
Por último, para mantener nuestra piel sana, lejos de los temidos hongos, la clave es ducharse siempre después del baño, secarse con la toalla, y evitar andar descalzos por las zonas más húmedas de la piscina (borde, duchas).
 
Si pese a las precauciones tenemos algún incidente, o para consultar la mejor forma de protegernos frente a los efectos no deseados de las apetecibles piscinas, nuestro seguro médico nos ayudará a tener una rápida respuesta del especialista.
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Los mejores deportes para disfrutar del verano

En agosto, el calor invita a lanzarse al agua y practicar deportes acuáticos como la natación, uno de los ejercicios más completos y beneficiosos
para el cuerpo. Ya sea en el mar, la piscina, un lago, etc., solo se debe nadar en espacios autorizados y permaneciendo atentos a las señales de advertencia.

Es desaconsejable practicar la natación solos en sitios no vigilados, donde nadie podría auxiliarnos en caso de necesitarlo. Otros deportes náuticos ideales para estas fechas son el surf y todas sus variedades, como el windsurf o el paddle surf, cuya práctica no demanda una gran forma física.

Si lo suyo es la montaña, las primeras horas del día son ideales para practicar senderismo y trekking en algunos de los múltiples parajes naturales que esconde nuestra geografía. En tierra firme también puede optar por deportes de raqueta o paleta como el tenis o el pádel o, simplemente, salir a correr, pero evitando las
horas centrales del día y procurando hidratarse correctamente para evitar golpes de calor.

Y recuerde, practique el deporte que practique, es conveniente contar con un seguro de salud que le ayude en caso de sufrir alguna lesión, así como un seguro de accidentes para estar prevenido ante cualquier percance. Su corredor de seguros podrá asesorarle para encontrar la mejor protección para disfrutar del verano en forma.

Las Bicicletas también son para el Verano

De acuerdo con la última encuesta de hábitos deportivos, realizada por el Ministerio de Educación, el ciclismo es el deporte más practicado en España, de modo que “las bicicletas no son solo para el verano”, pero es en esta estación cuando debemos adoptar algunas medidas preventivas, relacionadas con la exposición al sol y el calor.

Pedaleando, con las altas temperaturas, corremos el riesgo de deshidratarnos, por lo que es importante llevar agua, aplicarnos protector solar y usar ropa fresca que nos proteja la piel, como una camiseta técnica; no realizar sobreesfuerzos y, al planificar nuestra ruta, no elegir el trayecto más corto, sino el más sombreado.

Y como medida general, debemos realizar una conducción “defensiva”, muy prudente y atenta con los coches y peatones, adelantándonos a sus posibles reacciones para evitar accidentes.

Por último, es recomendable contar con un seguro de bicicleta que nos ofrezca protección frente a los daños que podamos causar a terceros, nos ofrezca asistencia en carretera en caso de accidente o avería de la bicicleta y defensa jurídica en caso de necesitarla. Existen también garantías específicas para proteger su “bici” frente a robo o daños, especialmente si es de gran valor. En cualquier caso, su corredor de seguros de confianza le podrá asesorar sobre las coberturas que mejor se adaptan a sus necesidades.

Este verano, disfruta de tus vacaciones sin sobresaltos en el hogar

Los ladrones aprovechan nuestras ausencias para hacer de las suyas; por ejemplo, solo en la Comunidad de Madrid, durante la época estival, se producen una media de 145 robos diarios, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Estado de Seguridad, por lo que es recomendable seguir unos sencillos consejos que incrementarán la seguridad de nuestro hogar mientras estamos de vacaciones.

Los expertos aconsejan no dar pistas acerca de las fechas en que dejaremos sola la casa, de modo que conviene esperar a la vuelta para publicar en las redes sociales nuestras fotos de las vacaciones. Del mismo modo, evite comentar en la calle o en establecimientos públicos sus planes de viaje.

La ayuda de las nuevas tecnologías es clave: luces que se encienden y apagan y persianas que cambian de posición, ya sea mediante programación o de forma remota, logran simular la presencia de gente en la casa. Si no contamos con estos avances tecnológicos, lo más recomendable es pedir a algún familiar o amigo que vaya a casa a mover las persianas de vez en cuando y que recoja el correo, para que no se acumule en el buzón. Si contamos con portero en el edificio, será útil
pedirle que vacíe el buzón cada dos o tres días.

Por supuesto, antes de salir de nuestra casa debemos revisar y asegurar puertas y ventanas. La instalación de dispositivos de seguridad actualizados -bombines sofisticados, alarmas- ayudarán a disuadir a los ladrones y, además, puede suponer una rebaja en la prima del seguro de Hogar.

Dentro de la vivienda, no debemos dejar documentos con nuestra firma a la vista y junto a chequeras o joyas, que deben guardarse en lugar seguro. Si a pesar de las medidas de seguridad se produjera un robo, contar con el seguro adecuado ayudará a paliar sus efectos. Para comprobar que su casa y pertenencias están bien protegidas, no dude en contactar con su corredor de seguros de confianza.