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Comulgar sin arruinarse

Con la llegada de abril y mayo se multiplican las celebraciones familiares de todo tipo, pero hay una por excelencia en estas fechas: la primera comunión. Al año
tienen lugar unas 250.000 comuniones, según la Conferencia Episcopal; en las que algunas familias llegan a invertir cifras que superan los 9.000 euros, según un estudio realizado por la Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana.
 
Como si se tratara de una “miniboda, la lista de tareas y gastos a la vista parece interminable: banquete, vestido o traje, joyería de primera comunión, fotógrafo y photocall, invitaciones y recordatorios, mesa de golosinas, regalo para invitados, animadores, etc.
 
Las tres capitales más caras para este tipo de celebraciones son Madrid, Valencia y Barcelona, conforme a la Federación de Usuarios Consumidores Independientes. Para que el evento no se vaya de las manos y ponga en peligro su economía familiar, estas organizaciones apuntan una serie de recomendaciones:
 
1. Elaborar un presupuesto acorde con sus finanzas y ceñirse a él todo lo posible, teniendo en cuenta que siempre habrá gastos imprevistos.
 
2. Valorar la relación calidad-precio en todos los productos y servicios, comparando precios en distintos establecimientos, y adquirir cada artículo necesario en la
tienda más económica.
 
3. Reservar el banquete con tiempo, así habrá más posibilidades de encontrar un precio más asequible.
 
4. No recurrir a créditos rápidos ya que aumentarán el endeudamiento familiar.
 
Teniendo en cuenta el gran esfuerzo a nivel organizativo y económico que puede suponer para algunas familias esta celebración, no está de más consultar con su corredor de seguros la posibilidad de estar cubierto ante un imprevisto, por ejemplo, que el protagonista de la fiesta se ponga enfermo ese día tan señalado y se vea obligado a cancelar el banquete y otros servicios ya contratados.
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Hurtos y robos pasan factura al comercio

Si es propietario de un establecimiento de alimentación y bebidas, textil, cosmética y perfumes, de una ferretería o de una tienda de electrónica, seguro que sabe muy bien de qué hablamos, porque, por este orden, son los sectores que sufren más robos en España, según la AECOC (Asociación de Fabricantes y Distribuidores). Los últimos datos disponibles (año 2017) sobre hurtos comerciales cifran en más de 1.400 millones de euros las pérdidas económicas, de las cuales el 58% se atribuyen a personas ajenas al negocio y el 20% a los empleados de las tiendas.
 
Según un informe de UNESPA, tras analizar casi 16.000 incidentes indemnizados por el seguro multirriesgo en todo el país, se estima que, en España, el robo en un comercio tiene un coste medio para el seguro de 1.314 euros. Los pequeños y medianos comercios parecen un objetivo fácil para los ladrones, pero no en todos los sitios sucede por igual. Si su tienda está en Sevilla tendrá un 63% más de probabilidades de sufrir un robo que en el resto de las provincias; le siguen Guadalajara (48%), Madrid (36%) y Toledo (35%). Por municipios, las localidades más problemáticas para los comerciantes están en Madrid; Leganés, Alcalá de Henares, Rivas-Vaciamadrid y Parla. Por el contrario, Teruel es la provincia más segura; allí la probabilidad de padecer un robo es un 72% más baja que en el resto de la geografía española.
 
De forma periódica, el Ministerio de Interior edita la “Guía del Comercio Seguro” con recomendaciones muy útiles para evaluar las medidas de seguridad con las que cuenta su establecimiento y consejos para hacer frente a las formas delictivas más comunes: el hurto, el robo y la estafa, porque, como advierten las autoridades, no se debe esperar a sufrir un robo para adoptar medidas de seguridad. Debe saber además que las medidas de protección con las que cuente su establecimiento o la ausencia de ellas pueden condicionar que una aseguradora esté dispuesta a hacerse cargo de un siniestro o se niegue a hacerlo. El asesoramiento de su corredor de seguros le permitirá contratar aquellas coberturas que, sin ser obligatorias, resultan más recomendables, y valorar si cuenta con las medidas de seguridad de prevención adecuadas para proteger su negocio frente a esta amenaza.
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Cuidado con los ronquidos

Si por las noches se despierta con su propio ronquido; por el día se siente cansado y con sueño, le duele la cabeza al despertar y le cuesta recordar o concentrarse, preste atención, porque estas señales podrían avisarle de que padece el síndrome de apneas obstructivas del sueño (SAOS) uno de los trastornos del sueño más frecuentes, después del insomnio.
 
La persona que padece SAOS deja de respirar mientras duerme debido a que sus vías respiratorias quedan obstruidas y el aire apenas llega o no llega a los pulmones. Pueden pasar segundos o incluso hasta dos minutos, antes de que el esfuerzo para lograr respirar nos despierte. Durante este proceso de hipoxia, los niveles de oxígeno en sangre descienden, mientras suben los de dióxido de carbono en todo nuestro organismo. Y es algo que puede suceder unas pocas veces o cientos de veces durante la noche, dependiendo del grado de severidad del problema.
 
Es una patología que, si no se trata, puede producir enfermedades cardiovasculares (ictus y fallo cardíaco, especialmente), hipertensión, obesidad, etc.; afectar a la memoria, la concentración y el estado de ánimo y estudios recientes lo relacionan con la aparición de diabetes, depresión e incluso el cáncer. Por otro lado, tiene claras consecuencias en la relación de pareja, y laborales, dado el descenso del rendimiento, además de suponer un claro riesgo para realizar actividades que requieran atención continua, como la conducción.
 
Bajar de peso, no beber alcohol por la noche y realizar cenas ligeras son las primeras y sencillas medidas que le ayudarán. Además, no se automedique, el médico podrá prescribirle el mejor tratamiento para su caso, entre los que se encuentran una mascarilla (CPAP), que proporciona un flujo constante de oxígeno mientras dormimos, y otras alternativas, como la cirugía, mientras, en los casos más leves, un aparato odontológico (aparatos de avance mandibular) podría aliviar o incluso solucionar el problema.
 
Como ve, el ronquido no es objeto de broma. Si reconoce como propios los síntomas descritos, no lo dude, acuda al especialista en medicina del sueño, quien realizará un diagnóstico adecuado, y estudiará el mejor tratamiento para que pueda disfrutar del sueño, un proceso fisiológico que es absolutamente vital para la salud física y mental.
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5 consejos para superar la Astenia

La astenia es una sensación subjetiva de decaimiento, apatía, incluso irritabilidad e insomnio, que puede darse como respuesta de nuestro organismo a los cambios de luz, temperatura, humedad, cambios horarios… Podemos sentirla con la llegada de la primavera, pero también en otras estaciones o tras un sobre esfuerzo físico o intelectual.
 
Los expertos insisten en que no es una enfermedad, sino un trastorno leve y transitorio (dura entre una y tres semanas), comparable al síndrome post-vacacional, que no requiere de consulta médica. Para superar estas sensaciones, de la mejor forma posible, basta con seguir estos cinco consejos:
 
1. Llevar una dieta mediterránea (con abundancia de legumbres, frutas y verduras y repartida en varias tomas) e hidratación adecuada.
 
2. Seguir rutinas horarias (misma hora para comer, levantarse…)
 
3. Realizar pausas durante el día para descansar, y dormir suficientemente.
 
4. Ejercicio moderado.
 
5. Disfrutar tiempo al aire libre.
 
Igualmente, los médicos no creen necesaria la toma de complejos vitamínicos y reconstituyentes (salvo por prescripción médica), que podría no estar exenta de
riesgos en algunos casos.
 
Si los síntomas se prolongan en el tiempo o son muy intensos, entonces sí es conveniente consultar con el médico para descartar que pudiera tratarse de alguna enfermedad física o psíquica y recibir tratamiento adecuado.
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Ideas para retener el talento

Si usted es empresario no debería bajar la guardia, porque según algunas estadísticas puede que “el 51% de sus empleados esté buscando un nuevo trabajo”. De ahí que uno de los retos fundamentales para muchas empresas sea evitar la “fuga” de talento que se produce, a pesar de las cifras de desempleo que existen en España.
 
Un buen profesional es un verdadero tesoro porque garantiza la satisfacción de los clientes, mejora la productividad y los resultados del negocio e influye positivamente en la imagen que traslada de la empresa a todo aquel que se relaciona con ella. Por el contrario, su pérdida tiene un coste muy alto: siempre, una cantidad superior al salario anual de ese trabajador, además del efecto que una gran rotación del personal tiene en el resto del equipo y en los clientes.
 
Para que esto suceda, los especialistas en recursos humanos proponen distintas fórmulas, aplicables a las PYMES, para complementar el salario emocional, por ejemplo, con los beneficios sociales que comportan los seguros. Entre los más valorados por los trabajadores figura el seguro de salud, por las ventajas que supone contratarlo a través de la empresa: precios más baratos, la posibilidad de incluir a los familiares, mejores coberturas, etc.
 
Preocuparse por la salud y el bienestar de sus empleados es un valor diferencial que contribuye a lograr un equipo motivado y comprometido, que no se plantee marcharse a su competencia. Si está interesado en retener el talento de su empresa, su corredor le asesorará sobre las distintas opciones a su alcance (seguros de salud, vida o previsión), pensando tanto en la mejor opción para sus trabajadores como en las ventajas fiscales que se derivan para usted como empresario.
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Viajes compartidos, pero seguros

En los últimos años, a consecuencia de la crisis, han surgido distintas opciones de economía colaborativa destinadas a ahorrar gastos, incluso en los viajes. Como conductor o como pasajero, puede que usted u otro miembro de su familia sean habituales del carpooling, una forma de viajar utilizando un vehículo compartido con otras personas para realizar un determinado trayecto, de forma puntual o periódica. Esta iniciativa de compartir vehículo no es nueva, encontramos ejemplos de ella en la Alemania de los años 20 o en Estados Unidos, por la crisis del petróleo; la diferencia es que ahora los viajeros se ponen en contacto a través de plataformas digitales gratuitas.
 
Se trata de una modalidad que sigue creciendo en número de usuarios. La empresa más conocida del mercado anunciaba que en las últimas Navidades de 2018 se habían realizado 9.000 trayectos distintos utilizando esta opción, un 14% más que en el año anterior.
 
El carpooling beneficia a quienes necesitan compartir gastos, a quienes prefieren no viajar solos o necesitan ser relevados al volante en los trayectos más largos, y es una opción más favorable para el medio ambiente y el tráfico. No obstante, no hay que perder de vista que, con esta alternativa, algunos conductores, sin ser conscientes de ello, han hecho de su vehículo personal un “medio de transporte” para terceros.
 
Si es usted usuario y comparte su coche en estos viajes, su corredor de seguros le ayudará a decidir cuál es el seguro que más le conviene, porque, aunque su póliza cubra los daños a terceros, si aumenta el número de ocupantes habituales de su vehículo, los riesgos también se incrementan. Viajamos con desconocidos por lo que, para hacer frente a reclamaciones por lesiones u otra consecuencia fatal, podría ser necesario tener una cobertura de responsabilidad civil mayor de lo habitual, defensa jurídica, más cobertura médica, etc.
 
Si es usted pasajero de esta modalidad de desplazamiento, entonces le aconsejamos que se cerciore de que el conductor cuenta con los seguros necesarios,
no hay que asumir que los tiene. Si no quisiera mostrárselos, es mejor que no suba a ese vehículo, porque viajar sin seguridad es un riesgo que no merece la pena.
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¡Fuego! ¿Qué hacer?

Según el último “Estudio sobre víctimas de incendios en España”, en 2017 se produjo una media de 63 fuegos diarios, con un fatídico resultado: 144 fallecidos.
 
Los fallos eléctricos -aparatos, enchufes y regletas- seguidos por los aparatos productores de calor y las fugas de gas están detrás de la mayoría de estos accidentes. Respecto a los lugares donde se originan con mayor frecuencia, son los salones, dormitorios y cocinas, por ello, los técnicos aconsejan instalar en estas estancias detectores de humo, y térmicos en el caso de las cocinas, que nos avisarán mediante una señal sonora con tiempo suficiente para intervenir y que todo quede solo en un susto.
 
¿Cómo actuar si se produce un fuego en nuestra vivienda?
 
El primer paso, siempre y cuando sea aún incipiente, es intentar apagarlo, sofocándolo con algún objeto que no prenda: una toalla húmeda, una cobertura metálica… En el caso de que se deba a una sartén de aceite, nunca echaremos agua, la cubriremos con su tapadera o un trapo humedecido (muy escurrido) o una manta ignífuga, que conviene guardar en la cocina.
 
Si no podemos apagar el fuego, y nuestra casa comienza a llenarse de humo, saldremos de ella, cerrando todas las puertas que podamos, y llamaremos al 112 lo antes posible.
 
¿Y en el edificio?
 
Intentaremos averiguar si se encuentra en los pisos superiores o inferiores al nuestro. Si el fuego se encuentra debajo, lo seguro es confinarnos en nuestra vivienda, cerrando todas las puertas que puedan aislarnos, y retirarnos a la habitación más alejada a la puerta de entrada. Es recomendable colocar una toalla humedecida bajo la rendija de la puerta para impedir la entrada de gases tóxicos y mantenernos cerca del suelo. Solo si nuestra fachada está limpia de humo, abriremos la ventana y nos asomaremos para ser vistos.
 
Si se encuentra encima, podremos optar entre confinarnos, y llevar a cabo las medidas comentadas, o coger nuestras llaves y salir de casa, cerrando todas las
puertas que dejemos detrás, y bajar por las escaleras hasta la calle. Nunca utilizaremos el ascensor.
 
Los bomberos insisten en la importancia de intentar mantener la calma y de llamar al 112, sin dar por hecho que “alguien habrá ya avisado a los bomberos”.
 
Confiamos en que nunca suceda, pero si pese a todo se produce un incendio en su hogar, puede contar con el apoyo de su corredor de seguros, quien le ayudará a gestionar de la forma más eficaz y rápida la indemnización por el percance.
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¿Nomofobia? No, gracias

Según distintos estudios, lo primero que hacemos al levantarnos es consultar el móvil (el 75%), también lo
hacemos mientras vemos la televisión (el 80%), pasamos más de 5 horas al día navegando por internet, consultamos la pantalla una media de 80 veces al día… Hemos sustituido las conversaciones telefónicas por el chateo y las redes sociales e incluso se ha acuñado una nueva palabra, la nomofobia, para referirse al miedo irracional a estar sin este dispositivo.
 
Se da la paradoja de que cuanto más conectados estamos a estos dispositivos, más nos aislamos; algo que llevan tiempo avisando psiquiatras y psicólogos. La solución no es suprimir todo el uso del móvil, sino reducir el tiempo que pasamos “enganchados” a él, para dedicarlo a otras actividades más “reales”, con estos sencillos consejos:
 
1. Cambiar la pantalla del móvil de color a blanco y negro hará que sea más fácil evitar la distracción.
 
2. Suspender los avisos de las aplicaciones, dejando solo las esenciales (correo, sms, calendario).
 
3. Medir el tiempo que utilizamos el dispositivo. Hay aplicaciones que lo hacen por nosotros.
 
4. Evitar el móvil en momentos como las comidas, paseos… y procurar en lo posible no tenerlo a la vista.
 
5. Dejar de utilizarlo al menos una hora antes de ir a dormir, y mantenerlo fuera del dormitorio, evitando utilizarlo como despertador.
 
6. Intentar no consultar el móvil nada más levantarse.
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¿Hasta qué edad conducir?

Según la DGT, se debería dejar de conducir cuando el conductor suponga un riesgo para el resto de los usuarios de la vía. Es decir, no hay una edad establecida: la decisión recae en uno mismo y en las pruebas psicotécnicas que hay que pasar para renovar el permiso.
 
En algunos países europeos, aunque la edad no está limitada, sí hay restricciones para los mayores en cuanto a conducir a determinadas horas del día, para mitigar la pérdida de visión nocturna, o a una distancia concreta, en un radio de 30 Km.
 
A partir de los 65 años las probabilidades de tener un accidente se multiplican, según un estudio realizado por el Instituto Universitario de Trabajo y Seguridad Vial (INTRAS) de la Universidad de Valencia. El exceso de confianza es una de las principales causas; la velocidad, la prioridad en los cruces y el uso del cinturón, algunos de los problemas añadidos. Desde esta edad, la vigencia del carné pasa de 10 a cinco años, pero los profesionales de la seguridad vial consideran que a partir de los 70 los reconocimientos médicos deberían ser cada dos o un año, según los casos.
 
Al volante, la seguridad de los demás y la de uno mismo están en juego. Los expertos apuntan una serie de señales para que sea el propio conductor el que se plantee si sigue siendo seguro coger un coche o no: la reacción de los demás conductores, los consejos médicos y familiares, la frecuencia de incidentes o accidentes y las propias sensaciones que uno tiene al conducir.
 
Otra dificultad añadida para estos conductores senior es encontrar el mejor seguro que se adapte a sus circunstancias de vida, por lo que para este colectivo la
ayuda de un corredor será, si cabe, aún más necesaria.
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Contra la gripe, manos limpias

En plena epidemia de gripe en España y con una tendencia creciente de casos, puede ser oportuno recordar que un gesto tan sencillo como lavarse las manos
puede prevenir el contagio de este virus.
 
El virus de la gripe se disemina mediante las gotitas de saliva que la persona infectada expulsa al estornudar, toser o incluso hablar. Por tanto, el riesgo de infectarnos existe cada vez que nos acercamos a la persona enferma o tocamos una superficie contaminada por ella; así es como el virus llega a nuestras manos, y, al tocarnos la cara, los ojos o la boca, algo que hacemos constantemente sin apenas darnos cuenta, estaremos introduciéndolo en nuestro organismo, de ahí la importancia de lavarnos las manos, tanto para no contagiarnos como para no contagiar a otros. Cómo debe ser el lavado de manos
 
El lavado de manos correcto y frecuente es de tal importancia que diferentes organismos e instituciones, incluida la OMS, han publicado guías explicando, paso
a paso, el procedimiento a seguir. De forma resumida, sería:
 
1. Mojarse las manos con agua y depositar jabón suficiente.
 
2. Frotar las palmas entre sí, entrelazando los dedos para limpiar bien estos.
 
3. Frotar también la punta de los dedos y las uñas.
 
4. Frotar el dorso de las manos y las muñecas.
 
5. Abrir el grifo y enjuagar bien las manos.
 
6. Sacudir enérgicamente las manos para reducir la humedad y a continuación, secárselas bien con una
toalla limpia o papel.
 
7. Por último, cerrar el grifo sin tocarlo con las manos limpias.
 
La operación de enjabonado no debería durar menos de 20 segundos. En cuanto a cuándo lavarnos las manos, se recomienda hacerlo antes y después de manipular alimentos, tras ir al baño, antes de tocar a niños, ancianos, enfermos o personas con las defensas debilitadas, tras tocar dinero o llaves, cuando vengamos de la calle, etc.
 
Nos enfrentamos a microbios cada vez más resistentes y difíciles de tratar, por lo que adoptar medidas preventivas como un correcto lavado de manos cobra cada vez mayor importancia. Un gesto sencillo, pero muy eficaz, contra enfermedades infecciosas, no solo respiratorias sino las diarreicas, dermatológicas y oftalmológicas, entre otras.