Entradas

,

Preparando maletas

Por fin llega el verano, y con él, el momento de hacer planes de vacaciones. Playa o montaña, extranjero o turismo nacional, son muchas las opciones que se despliegan ante nuestros ojos en función de la disponibilidad de días y de presupuestos, pero también hace que nos preguntemos si merecería la pena contratar un seguro de viaje y, si lo hacemos, qué cubriría en caso de un percance desagradable.
 
En primer lugar, un buen seguro de viaje debería ofrecer cobertura médica en caso de enfermedad o accidente, especialmente si vamos a algún país extranjero. También sería interesante tener una cobertura legal en caso de demoras o cancelaciones injustificadas en el transporte, pérdidas de equipaje o protección contra hurtos y robos.
 
También es interesante revisar las cláusulas de las tarjetas de crédito o las del seguro médico privado en el caso de tenerlo, porque puede tener coberturas o asistencias que desconocemos y que puedan ser de utilidad. Así evitaremos duplicidad de competencias y ahorraremos tiempo y dinero. Tampoco hay que dar por hecho que por tener seguro médico en España vamos a tenerlo en cualquier país del mundo, porque no todos los países tienen acuerdos internacionales. En toda póliza hay restricciones y conviene leer siempre la letra pequeña para evitar sustos, porque nunca pasa nada hasta que pasa.
 
Para estar tranquilos, lo mejor es consultar con nuestro corredor y asegurarnos de si el precio del viaje incluye algún tipo de seguro o si es un extra que debemos pagar aparte. En muchos casos, no es obligatorio contratarlo con la agencia, pero sí sería aconsejable considerar una opción a nuestra medida y contratar el seguro que mejor se adapte a nuestras necesidades.
,

Los ciberdelincuentes van de “pesca”

Los ataques de phishing (del inglés fishing, pescar) siguen batiendo récords en todo el mundo. España va ganando
posiciones, ocupando el puesto 9º en el porcentaje de usuarios atacados, según se recoge en el último informe sobre “Spam y phishing en 2018” que elabora una famosa marca de antivirus.
 
El objetivo de los ciberdelincuentes es “pescar” los datos personales del usuario, sus contraseñas de acceso a los distintos sistemas, datos de cuentas bancarias o infectar sus equipos con un programa maligno. Según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) las pymes son las que más sufren este tipo de amenazas, y en el 67% de los casos es consecuencia de un error humano.
 
El phishing se disfraza de diferentes formas. Puede iniciarse cuando usted o uno de sus empleados recibe un email, una llamada o un SMS, suplantando la identidad de una entidad conocida, pidiéndole hacer clic en un enlace, descargar un fichero o enviar información sensible. También recibe esta misma denominación cuando el ataque lo sufre la web de su empresa, para suplantar a otra entidad como bancos, aseguradoras o instituciones, a la que redirigen a los “pescados” con los mensajes fraudulentos que el ciberdelincuente envía masivamente.
 
Estar cubierto ante los ciberataques es crítico para cualquier empresa, con independencia de su tamaño. Si en su actividad utiliza ordenadores, dispositivos móviles y wifi; si almacena información personal o confidencial de sus clientes, si acepta o procesa pagos digitales, necesita estar protegido y preparado. Consulte con su corredor de seguros para analizar los riesgos cibernéticos a los que se expone y si le beneficia contratar este tipo de pólizas de forma independiente o como parte de algún otro seguro que ya tenga vigente. Ante la menor sospecha: ¡no pique el anzuelo!
,

La DGT declara la guerra al móvil

La DGT estima que casi el 100% de las distracciones que se producen al volante se deben al uso del teléfono móvil, lo que equivaldría a decir que el móvil es la causa, absolutamente evitable, del 33% de los accidentes mortales de tráfico.
 
Efectivamente, la costumbre -casi adicción- de consultar continuamente este dispositivo, de atender inmediatamente las llamadas y las notificaciones de whatsapp y redes sociales que recibimos, se refleja en la conducción: una de cada tres personas reconoce que usa el teléfono cuando conduce. La peligrosidad de esta
conducta se mide en datos: escribir mensajes cuando conducimos a 120 km/h significa recorrer más de 600 metros a ciegas, se multiplican por 23 las probabilidades de sufrir un accidente y su efecto equivaldría a una tasa de alcoholemia de 1,1 g/l.; hablar por el móvil conduciendo
equivale a los efectos de una tasa de 0,8 g/l de alcoholemia y se multiplican por 3 las posibilidades de sufrir un accidente, incluso con el manos libres.
 
Durante la campaña de Semana Santa de la DGT, el Fiscal Coordinador de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, anunció que cuando se sospeche que el uso del móvil es la causa de un accidente, se examinarán, previa autorización judicial, las comunicaciones inmediatamente anteriores o simultáneas al momento del accidente, lo que permitirá saber si la persona iba hablando, contestando un mensaje, interactuando en las redes sociales… Además, este organismo ha anunciado su intención de endurecer, en la próxima reforma del carné por puntos, la sanción actual -200 euros y retirada de tres puntos- si nos paran o una cámara nos graba con el móvil, aunque no se haya producido ningún accidente.
 
Todos los expertos coinciden en que antes de iniciar cualquier trayecto, para evitar las muchas distracciones del teléfono móvil, deberíamos activar el “modo coche” que ya ofrecen muchos smartphones. Otra posibilidad es descargarnos aplicaciones como Muting o Drivemesafe, que avisan a nuestros contactos de que estamos ocupados conduciendo. Nuestro seguro nos ayudará a protegernos ante cualquier incidente que suframos, pero hacer un buen uso de la tecnología es algo que depende de nosotros. Al volante, cualquier llamada, notificación o mensaje puedan esperar a que acabemos nuestro viaje, pero la seguridad no.
,

Niños a bordo

La DGT afirma que los sistemas de retención infantil reducen en un 75% las muertes de los pequeños y previenen un 90% de las lesiones. Teniendo en cuenta estos datos, cuesta creer que todavía haya niños que viajen en el coche sin estos sistemas de seguridad, pero, recientemente, la agrupación de tráfico de la Guardia Civil detectaba a 189 menores que viajaban sin estos sistemas de seguridad, y en un período de una sola semana. Además, de ellos, 52 viajaban en los asientos delanteros, algo que está prohibido, salvo casos muy concretos.
 
A la hora de viajar con pequeños, no hay excusas para eludir la seguridad. Los menores de edad y de estatura igual o inferior a 135 cm, deben viajar con el sistema de retención adecuado, es decir, una sillita adecuada a su tamaño y peso, que se instalará en los asientos traseros. Y solo podrán viajar en el asiento delantero en
estos tres casos:
 
− Si el vehículo no dispone de asientos traseros.
 
− Si están ocupados por otros menores de las mismas características.
 
− Si no es posible instalar en ellos todos los sistemas de retención.
 
En el caso de producirse algún accidente, el Decálogo de la Alianza Española para la Seguridad Vial Infantil nos recuerda que hay que sacar al menor del coche accidentado en su propio sistema de retención infantil (salvo que haya un riesgo inminente).
 
Elegir una buena silla e instalarla correctamente, conducir con precaución y contar con el asesoramiento de nuestro corredor de seguros para elegir el seguro que más nos conviene, nos ayudará, sin duda, a viajar más tranquilos con nuestro bien más valioso: nuestros pequeños.
,

Comulgar sin arruinarse

Con la llegada de abril y mayo se multiplican las celebraciones familiares de todo tipo, pero hay una por excelencia en estas fechas: la primera comunión. Al año
tienen lugar unas 250.000 comuniones, según la Conferencia Episcopal; en las que algunas familias llegan a invertir cifras que superan los 9.000 euros, según un estudio realizado por la Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana.
 
Como si se tratara de una “miniboda, la lista de tareas y gastos a la vista parece interminable: banquete, vestido o traje, joyería de primera comunión, fotógrafo y photocall, invitaciones y recordatorios, mesa de golosinas, regalo para invitados, animadores, etc.
 
Las tres capitales más caras para este tipo de celebraciones son Madrid, Valencia y Barcelona, conforme a la Federación de Usuarios Consumidores Independientes. Para que el evento no se vaya de las manos y ponga en peligro su economía familiar, estas organizaciones apuntan una serie de recomendaciones:
 
1. Elaborar un presupuesto acorde con sus finanzas y ceñirse a él todo lo posible, teniendo en cuenta que siempre habrá gastos imprevistos.
 
2. Valorar la relación calidad-precio en todos los productos y servicios, comparando precios en distintos establecimientos, y adquirir cada artículo necesario en la
tienda más económica.
 
3. Reservar el banquete con tiempo, así habrá más posibilidades de encontrar un precio más asequible.
 
4. No recurrir a créditos rápidos ya que aumentarán el endeudamiento familiar.
 
Teniendo en cuenta el gran esfuerzo a nivel organizativo y económico que puede suponer para algunas familias esta celebración, no está de más consultar con su corredor de seguros la posibilidad de estar cubierto ante un imprevisto, por ejemplo, que el protagonista de la fiesta se ponga enfermo ese día tan señalado y se vea obligado a cancelar el banquete y otros servicios ya contratados.
,

Hurtos y robos pasan factura al comercio

Si es propietario de un establecimiento de alimentación y bebidas, textil, cosmética y perfumes, de una ferretería o de una tienda de electrónica, seguro que sabe muy bien de qué hablamos, porque, por este orden, son los sectores que sufren más robos en España, según la AECOC (Asociación de Fabricantes y Distribuidores). Los últimos datos disponibles (año 2017) sobre hurtos comerciales cifran en más de 1.400 millones de euros las pérdidas económicas, de las cuales el 58% se atribuyen a personas ajenas al negocio y el 20% a los empleados de las tiendas.
 
Según un informe de UNESPA, tras analizar casi 16.000 incidentes indemnizados por el seguro multirriesgo en todo el país, se estima que, en España, el robo en un comercio tiene un coste medio para el seguro de 1.314 euros. Los pequeños y medianos comercios parecen un objetivo fácil para los ladrones, pero no en todos los sitios sucede por igual. Si su tienda está en Sevilla tendrá un 63% más de probabilidades de sufrir un robo que en el resto de las provincias; le siguen Guadalajara (48%), Madrid (36%) y Toledo (35%). Por municipios, las localidades más problemáticas para los comerciantes están en Madrid; Leganés, Alcalá de Henares, Rivas-Vaciamadrid y Parla. Por el contrario, Teruel es la provincia más segura; allí la probabilidad de padecer un robo es un 72% más baja que en el resto de la geografía española.
 
De forma periódica, el Ministerio de Interior edita la “Guía del Comercio Seguro” con recomendaciones muy útiles para evaluar las medidas de seguridad con las que cuenta su establecimiento y consejos para hacer frente a las formas delictivas más comunes: el hurto, el robo y la estafa, porque, como advierten las autoridades, no se debe esperar a sufrir un robo para adoptar medidas de seguridad. Debe saber además que las medidas de protección con las que cuente su establecimiento o la ausencia de ellas pueden condicionar que una aseguradora esté dispuesta a hacerse cargo de un siniestro o se niegue a hacerlo. El asesoramiento de su corredor de seguros le permitirá contratar aquellas coberturas que, sin ser obligatorias, resultan más recomendables, y valorar si cuenta con las medidas de seguridad de prevención adecuadas para proteger su negocio frente a esta amenaza.
,

Viajes compartidos, pero seguros

En los últimos años, a consecuencia de la crisis, han surgido distintas opciones de economía colaborativa destinadas a ahorrar gastos, incluso en los viajes. Como conductor o como pasajero, puede que usted u otro miembro de su familia sean habituales del carpooling, una forma de viajar utilizando un vehículo compartido con otras personas para realizar un determinado trayecto, de forma puntual o periódica. Esta iniciativa de compartir vehículo no es nueva, encontramos ejemplos de ella en la Alemania de los años 20 o en Estados Unidos, por la crisis del petróleo; la diferencia es que ahora los viajeros se ponen en contacto a través de plataformas digitales gratuitas.
 
Se trata de una modalidad que sigue creciendo en número de usuarios. La empresa más conocida del mercado anunciaba que en las últimas Navidades de 2018 se habían realizado 9.000 trayectos distintos utilizando esta opción, un 14% más que en el año anterior.
 
El carpooling beneficia a quienes necesitan compartir gastos, a quienes prefieren no viajar solos o necesitan ser relevados al volante en los trayectos más largos, y es una opción más favorable para el medio ambiente y el tráfico. No obstante, no hay que perder de vista que, con esta alternativa, algunos conductores, sin ser conscientes de ello, han hecho de su vehículo personal un “medio de transporte” para terceros.
 
Si es usted usuario y comparte su coche en estos viajes, su corredor de seguros le ayudará a decidir cuál es el seguro que más le conviene, porque, aunque su póliza cubra los daños a terceros, si aumenta el número de ocupantes habituales de su vehículo, los riesgos también se incrementan. Viajamos con desconocidos por lo que, para hacer frente a reclamaciones por lesiones u otra consecuencia fatal, podría ser necesario tener una cobertura de responsabilidad civil mayor de lo habitual, defensa jurídica, más cobertura médica, etc.
 
Si es usted pasajero de esta modalidad de desplazamiento, entonces le aconsejamos que se cerciore de que el conductor cuenta con los seguros necesarios,
no hay que asumir que los tiene. Si no quisiera mostrárselos, es mejor que no suba a ese vehículo, porque viajar sin seguridad es un riesgo que no merece la pena.
,

¿Hasta qué edad conducir?

Según la DGT, se debería dejar de conducir cuando el conductor suponga un riesgo para el resto de los usuarios de la vía. Es decir, no hay una edad establecida: la decisión recae en uno mismo y en las pruebas psicotécnicas que hay que pasar para renovar el permiso.
 
En algunos países europeos, aunque la edad no está limitada, sí hay restricciones para los mayores en cuanto a conducir a determinadas horas del día, para mitigar la pérdida de visión nocturna, o a una distancia concreta, en un radio de 30 Km.
 
A partir de los 65 años las probabilidades de tener un accidente se multiplican, según un estudio realizado por el Instituto Universitario de Trabajo y Seguridad Vial (INTRAS) de la Universidad de Valencia. El exceso de confianza es una de las principales causas; la velocidad, la prioridad en los cruces y el uso del cinturón, algunos de los problemas añadidos. Desde esta edad, la vigencia del carné pasa de 10 a cinco años, pero los profesionales de la seguridad vial consideran que a partir de los 70 los reconocimientos médicos deberían ser cada dos o un año, según los casos.
 
Al volante, la seguridad de los demás y la de uno mismo están en juego. Los expertos apuntan una serie de señales para que sea el propio conductor el que se plantee si sigue siendo seguro coger un coche o no: la reacción de los demás conductores, los consejos médicos y familiares, la frecuencia de incidentes o accidentes y las propias sensaciones que uno tiene al conducir.
 
Otra dificultad añadida para estos conductores senior es encontrar el mejor seguro que se adapte a sus circunstancias de vida, por lo que para este colectivo la
ayuda de un corredor será, si cabe, aún más necesaria.
,

Que un cliente no arruine su empresa

En España, una de cada tres empresas que cerraron durante la reciente crisis lo hicieron por culpa de clientes morosos. Curiosamente, en 2018, la ligera recuperación económica también ha contribuido a aumentar la morosidad entre las empresas, según CEPYME.
 
El pequeño empresario es el que más sufre esta mala práctica de las medianas y grandes empresas, que aprovechan su fuerza para retrasar los pagos e imponer
condiciones abusivas que hacen peligrar la continuidad del negocio. Una problemática que se espera solucionar con la futura “Ley de Refuerzo de la Lucha contra la Morosidad en las Operaciones Comerciales”, ahora en el Congreso, que sancionará a quienes se retrasen en los plazos máximos de pago previstos por la Ley.
 
Sea cual sea el servicio que preste, antes de trabajar para un nuevo cliente, unos sencillos pasos le ayudarán a evitar problemas y malentendidos:
 
-Averiguar la solvencia y la situación financiera de la empresa a la que piensa prestar un servicio concreto, comprobando que no aparece en las listas de
morosos y revisando sus informes económicos y financieros en el Registro Mercantil.
 
-Formalizar un contrato por escrito. A veces, las prisas por comenzar a trabajar omiten esta parte imprescindible en cualquier acuerdo comercial. En él se incluirán todos los aspectos relativos a los métodos de pago, vencimientos, intereses en caso de demora, etc., y estarán fijadas las condiciones para reclamar ante los tribunales en caso de impago.
 
Además, contar con un Seguro de Crédito es una red de seguridad que permite al empresario centrarse en su actividad y en facturar, en lugar de preocuparse por el cobro de las deudas. El seguro ofrece tres servicios de gran utilidad dirigidos a la prevención (la aseguradora analiza la solvencia de los clientes de la empresa), el recobro (realiza una gestión de las reclamaciones y recuperación de los créditos impagados) y la indemnización al asegurado (en caso de insolvencia o impago del deudor).
 
Si se plantea contar con esta protección, consulte a su corredor de seguros, quien le ayudará a identificar el seguro de crédito y las coberturas que se adaptan a
su negocio. Y, lo más importante, si finalmente se produce el siniestro, contará con un profesional que contribuirá a que aumenten las posibilidades de cobrar su deuda rápidamente, para que su tesorería sufra lo menos posible.
,

El patinete eléctrico, vehículo urbano

El patinete eléctrico, antes considerado un juguete y ahora un “Vehículo de Movilidad Personal” (VMP), cuenta con el favor de muchos que ven en él no solo un objeto de disfrute, sino un medio de transporte rápido, divertido, práctico y bastante ecológico, idóneo para la ciudad.
 
Sin embargo, no todo son ventajas, la convivencia del patinador con los peatones, las bicicletas y los tradicionales vehículos a motor es bastante complicada.
En 2018, según datos de la Fiscalía de Seguridad Vial, los patinetes han provocado cerca de 300 accidentes, con tres víctimas mortales, siendo la mayoría atropellamientos a viandantes. Ello ha llevado a los ayuntamientos a tomar medidas, dictando ordenanzas para ordenar su circulación. También la DGT ha anunciado que está trabajando en una regulación nacional de estos vehículos, que tendrán la consideración de “vehículos de propulsión eléctrica”, prohibiendo su circulación por las aceras y fijando su límite de velocidad en 25 kilómetros por hora, y dada su participación en un número creciente de accidentes, estudia imponer la contratación de un seguro a terceros.
 
Mientras tanto, para circular en patinete con seguridad y evitar una posible multa, además de observar una conducta prudente, conviene consultar con el ayuntamiento correspondiente, ya que, según la ciudad, hay diferencias en cuanto a las vías permitidas, la velocidad máxima, medidas de seguridad, etc.
 
En cualquier caso, para circular por la vía pública con estos patinetes, es más que recomendable contar con un seguro, así lo aconsejan las distintas asociaciones
que promueven su uso. Por ello, si tiene uno de estos vehículos o está pensando en adquirir uno, no dude en consultar con su corredor de seguros si existe alguna póliza adecuada para las características y uso de su patinete.