Entradas

,

Un seguro para los momentos más difíciles

Cuando un ser querido fallece, y especialmente cuando sucede de forma inesperada, sufrimos un choque emocional, quedamos conmocionados y, sin embargo,
desde el primer minuto -no importa lo apenados y confusos que podamos estar- es necesario tomar decisiones y realizar una serie de trámites y gestiones administrativas, que no es posible postergar: desde la obtención del certificado de defunción a la contratación de una empresa funeraria, el tanatorio, el cementerio, la posterior inscripción en el Registro Civil, solicitud de pensión de viudedad, orfandad, cursar la baja de la Seguridad Social, etc.

Por otro lado, hay que considerar que el último acto que llevamos a cabo como ciudadanos -fallecer- conlleva un importante desembolso económico. En torno a 3.500€ es el coste de un sepelio medio, aseguran desde OCU y Panasef (Asociación Nacional de Servicios Funerarios). Se trata de un importe que puede subir considerablemente en función de la localidad, los detalles solicitados para la celebración de la despedida, de si ha habido necesidad de realizar traslados o repatriación desde el extranjero, etc.

Afortunadamente, en estos momentos, sin duda de los más difíciles por los que como familiares o amigos atravesamos en la vida, el seguro de decesos puede ser un apoyo que nos dé cobertura no solo económica, sino moral, al permitirnos dedicarnos a los nuestros y comenzar a asimilar nuestra pérdida en lugar de tener que lidiar con los obligatorios trámites legales.

El de decesos es el seguro más contratado en nuestro país. Según UNESPA, la patronal del seguro, cuenta con más de 22 millones de asegurados, atiende 260.000 enterramientos, es decir, 6 de cada 10 defunciones, de las cuales el 27% requiere el siempre costoso traslado del fallecido hasta el lugar de entierro.

En los últimos años, el seguro de decesos ha sido capaz de innovar para cubrir todo un abanico de necesidades de los asegurados, incluyendo coberturas como el apoyo psicológico para familiares, asistencia jurídica, la tramitación de testamento online, el testamento virtual para borrar el rastro en Internet, accidentes, invalidez e incluso otras tan curiosas como la conservación del ADN.

Contar con una póliza de decesos puede ser una forma de ayudar a los suyos incluso cuando ya no esté con ellos. Si desea asesorarse sobre las fórmulas, coberturas o conveniencia, no dude en acudir a su corredor de seguros de confianza.

,

Que nada arruine la cosecha

España es pionera en seguros agrarios y cuenta con un sistema de protección que está considerado como uno de los tres más exitosos, junto a Canadá y Estados Unidos, y con mayor cobertura a nivel mundial. Estos seguros, fruto de la colaboración pública y privada, constituyen un “privilegio” del que no dispone ningún otro sector de nuestra economía.
 
El agricultor español es cada vez más consciente de que una de las mejores formas de administrar su negocio es contar con un seguro de este tipo, especialmente por el cambio climático que experimenta nuestro planeta. Así lo demuestran las cifras récord de contratación en el primer semestre de 2018: 3,63 millones de hectáreas aseguradas, casi un 24% más que en 2017, y el mejor dato en los últimos ocho años, según la Agrupación Española de Entidades de Seguros Agrarios, Agroseguro.
 
Aun así, para la mitad de los profesionales del campo, el seguro sigue siendo el gran olvidado, arriesgándose incluso a arruinarse a consecuencia de las sequías, heladas, inundaciones, pedrisco, incendios y otras adversidades que amenazan el negocio del agricultor.
 
Saber qué asegurar, qué tipos de seguros y modalidades hay disponibles (combinados de daños, de rendimientos, integrales…), qué nivel de cobertura se necesita en función de la zona geográfica y del cultivo, las ayudas disponibles, los plazos para los seguros de otoño o de primavera, etc., son demasiadas variables para las que el agricultor necesita la ayuda de un experto. Para que las sorpresas solo vengan del cielo y no de los seguros, la más sabia decisión del agricultor será contar con el asesoramiento de un corredor que le ayude a reducir al mínimo sus riesgos y los de su cosecha.
,

Defensas ¡en forma!

A nadie le apetece cambiar el traje de baño, las comidas en el chiringuito y la libertad de horarios por el despertador y la vuelta al trabajo, sin embargo, y por aquello de ser positivos, volver a una vida ordenada es algo que nuestro organismo, y muy especialmente nuestra flora intestinal, nos agradecerá.
 
La flora o microbiota intestinal, compuesta por miles de millones de microorganismos, principalmente bacterias, que viven en nuestro intestino, influye, y mucho, en nuestra salud. Se encarga de procesar los nutrientes de los alimentos que ingerimos, produce vitaminas, evita que nos colonicen otros microbios patógenos y juega un papel fundamental en la estimulación y activación del sistema inmunológico, nuestra barrera frente a la enfermedad.
 
Y aún más, porque como el microbiólogo, Ignacio López Goñi, explica, “existen indicios de que un ecosistema intestinal debilitado estaría relacionado, además de con problemas del propio intestino, con alergias, inflamación, enfermedades metabólicas como diabetes u obesidad, e incluso con fenómenos de depresión y ansiedad”.
 
Sabemos cuáles son los principales enemigos de nuestra flora intestinal: el estrés (sí, también es perjudicial para esto), los antibióticos y una dieta con abundancia de azúcares refinados y grasas saturadas (bollería, comida procesada en general, y carnes, principalmente).
 
Por el contrario, a nuestra flora bacteriana le sientan muy bien las frutas, las verduras, las legumbres y los cereales integrales, es decir, alimentos que le aporten fibra. También es buena idea incluir en nuestra dieta alimentos fermentados como el yogur, el kéfir, el chucrut o las aceitunas (no pasteurizados), que añadan bacterias beneficiosas a nuestro intestino.
 
Con un estilo de vida activo y estas claves para mantener nuestra flora intestinal en buen estado nos sentiremos más sanos y fortaleceremos nuestra protección frente a las enfermedades.
,

Imprescindibles para la montaña

La templada temperatura de septiembre hace de este un mes ideal para lanzarse a la práctica de deportes de montaña. Actividades como el alpinismo, senderismo, escalada, carrera de montaña, etc… se desarrollan en un entorno agreste y de gran belleza; nos conectan a la naturaleza, pero el aislamiento y la dureza de la montaña conllevan riesgos que nos obligan a extremar las precauciones.
 
La mayor parte de los accidentes se deben a fallos humanos, por ello la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada recomienda un código de seguridad con cinco puntos imprescindibles para todos los que se inicien en alguna actividad de montaña: revisar la previsión meteorológica, preparar muy bien el itinerario, equiparse correctamente, conocer los límites de uno mismo y dejar dicho a alguien nuestros planes e itinerario.
 
Por su parte, la Guardia Civil, tras los numerosos accidentes registrados este verano, añade estos consejos: ir acompañado, saber primeros auxilios e incluir siempre en el equipo una linterna, un impermeable, un chaleco reflectante y una manta térmica, aunque esté anunciado buen tiempo y no se piense hacer noche, así como llevar el teléfono móvil con la batería completamente cargada.
 
En función del deporte, el destino o la edad, un seguro de accidentes, de viaje, o una combinación de ambos, se convierten en imprescindibles para ir bien preparados. Por ejemplo, sin seguro, si se perdiera o tuviera un accidente, podría ser necesario un rescate en helicóptero, cuyo coste (3.500 a 5.000 € en España y hasta el doble en el extranjero) tendría que pagar de su propio bolsillo de
considerarse que ha habido imprudencia. También debería estar contemplada la posibilidad de un accidente con las peores consecuencias, porque, como le advertiría su corredor, habitualmente, el seguro de vida no cubre los siniestros ocasionados por la práctica de deportes de riesgo.
 
Aficionado o experto en la materia, nadie está libre de sufrir un accidente. Si está pensando en iniciarse en una actividad de montaña, consulte a su corredor. Aunque inesperado forme parte del espíritu de aventura- sentirse más seguro no le quitará emoción, muy al contrario, contribuirá a disfrutar plenamente de ella.
,

El seguro de vida, una inversión de futuro

Tras las vacaciones de verano sentimos que iniciamos un nuevo año, toda una oportunidad para poner el contador a cero e introducir mejoras en nuestra vida. Nos fijamos buenos nuevos propósitos: comer mejor, hacer deporte, aprender un idioma, reciclarnos profesionalmente… También puede ser el mejor momento para preguntarnos si nosotros y los que más queremos estamos protegidos ante el azar en la vida.

Un refrán dice que “el hombre propone y Dios dispone”. Hacemos nuestros planes, pero en ocasiones estos se truncan. Un repentino accidente o una enfermedad grave pueden cambiarlo todo, pero no solo porque se pueda producir el peor desenlace, perder la vida, sino porque pueda derivar en una invalidez que nos impida desarrollar nuestra actividad profesional habitual, de cualquier tipo, o incluso que requiera cuidados especializados.

No podemos evitar ni dulcificar el dolor por la pérdida de un ser querido, pero sí podemos evitar que los problemas económicos sobrevenidos acrecienten aún más la angustia de esos momentos, ya que la vida no se detendrá para el resto del mundo, las facturas seguirán llegando puntualmente y sin los ingresos habituales será más difícil hacer frente a la hipoteca, a los colegios, la universidad o desarrollar cualquier otro proyecto.

De este modo, un seguro de vida que cubra tanto el fallecimiento como la incapacidad se convierte en una inversión de futuro y en una herramienta de previsión y planificación financiera para ayudar a los nuestros -o a nosotros mismos si nos convirtiéramos en dependientes- a continuar viviendo y llevar a cabo los planes trazados.

Sin embargo, contratar un seguro de este tipo, que realmente nos aporte la tranquilidad que buscamos, no es un mero trámite ni consiste en rellenar un cuestionario. Podemos tener circunstancias diferentes, ya sea de trabajo, actividades de ocio, estado de salud, etc…, y no todas las pólizas tienen las mismas coberturas. Se han dado casos en que un accidente de submarinismo o un mero paseo en bicicleta no estaban cubiertos por la póliza, por lo que, para evitar sorpresas desagradables cuando el seguro se hace más necesario, conviene hacer las cosas bien y contar con el asesoramiento de nuestro corredor, el mejor experto en seguros.

,

¡¡Pueblos en fiesta!!

Las atracciones de feria se convierten estos días en el centro de diversión y reunión de muchos pueblos de España. El hecho de ser itinerantes, de que continuamente se estén montando y desmontando, nos transmite cierta inseguridad. Y no es para menos, casi todos los años hay que lamentar incidentes y algún accidente grave, en ocasiones con el peor de los desenlaces.
 
Como recuerdan las asociaciones de consumidores, “la prevención es la mejor medida de seguridad” y debe comenzar por uno mismo. Debemos respetar, siempre, todas las normas de seguridad que indica el operador y si, en cualquier momento, observamos algún desperfecto en alguna de las atracciones hay que comunicarlo a los encargados o las autoridades municipales lo antes posible.
 
En cuanto a la propia atracción, nos deberíamos asegurar de que la licencia correspondiente -una especie de ITV de la instalación- se encuentre expuesta en un lugar visible. Todas las atracciones deben presentar un buen estado, sin desgastes o fisuras a la vista. Los elementos de seguridad (cierres, cinturones…) tienen que funcionar bien para cumplir con su objetivo. El personal de la atracción debe estar bien atento y ofrecer las explicaciones que sean necesarias para su seguridad. También son obligatorias las vallas de protección que separan al público de las atracciones. En el caso de notar alguna irregularidad, un encargado distraído, una instalación poco cuidada, quizás sea mejor probar en otra atracción.
 
En los últimos años, las autoridades municipales han intensificado su control sobre estas instalaciones, por lo que, sin olvidar estos pequeños consejos, ¡es el momento de disfrutar!
,

Con paso firme y seguro

Los pies suelen ser los grandes olvidados. La mejor forma de ponerlos a punto es una sesión de quiropodia, un tratamiento podológico que sirve para eliminar callosidades y tratar alteraciones en las uñas de los pies. De esta forma, los preparamos para afrontar la época en la que más se resienten, el verano, por el hecho de llevarlos al aire y expuestos a altas temperaturas, lo que puede provocar problemas de sequedad o quemaduras, si no se usa la hidratación o cremas protectoras solares adecuadas.
 
Como norma general, los podólogos recomiendan, si es posible, no caminar descalzos en piscinas o superficies húmedas porque aumenta el riesgo de contraer el virus del papiloma o infecciones por hongos, como el pie de atleta; además de posibles heridas y cortaduras como consecuencia de pisar vidrios o astillas, unas lesiones que se infectan muy fácilmente.
 
Podríamos pensar que las chanclas y las sandalias son los imprescindibles del verano. Sin embargo, su uso continuado también puede poner en riesgo nuestra salud; la falta de sujeción y el ser demasiado planas nos pueden provocar lesiones en el propio pie, como la dolorosa fascitis plantar, en tobillos, rodillas e incluso espalda; o derivar en problemas de tendones y articulaciones. Realmente, las chanclas están indicadas solo para salir del agua o en las duchas y baños públicos, nunca para caminar.
 
Los expertos afirman que el calzado más adecuado para el verano es aquel que deje transpirar el pie, que esté fabricado en fibras naturales, tenga sujeción, y que sea cómodo y flexible. Ante cambios de color en las uñas de los pies, dolor o picor en los dedos, planta o talón, lo más seguro para usted será no esperar y acudir cuanto antes a un especialista, ya sea un podólogo o un dermatólogo. Si se está planteando contar con un seguro de salud, su corredor le aconsejará aquel que más se ajuste a sus necesidades.
,

¡¡Coches on fire!!

Uno de los momentos más temibles del verano es cuando tras realizar un recado, volver de la playa o para reanudar nuestro viaje, nos enfrentamos al momento de introducirnos en un coche aparcado bajo un sol de justicia.
 
Y es temible porque con una temperatura exterior de 35ºC, y al sol, el interior de nuestro coche puede alcanzar los 55ºC, y esto sin mencionar los asientos, el volante o el salpicadero que puede llegar hasta los 75ºC, ¡una temperatura apta para cocinar alimentos! Esto implica poder sufrir un golpe de calor o incluso quemarnos la piel con el volante o al sentarnos sobre la tapicería.
 
Para evitar esta situación, el primer consejo -obvio- es intentar aparcar a la sombra, algo que no siempre es posible, pero hay pequeños consejos que pueden ayudarnos a aliviar este problema.
 
Así, una medida muy efectiva es colocar, correctamente, un parasol en el parabrisas delantero. Según un estudio de RACE, conseguirá que el coche se caliente unos 11ºC menos que si no lo hubiéramos puesto, y también rebajará ¡hasta en 30ºC! la temperatura del salpicadero, el volante…
 
Si colocamos parasoles también en el parabrisas trasero y en las ventanas laterales lograremos frenar aún más la incidencia de la radiación solar y con ello la subida de temperatura del vehículo, además de proteger nuestro coche del desgaste del calor y el sol.
 
Una medida a considerar, si la tapicería es oscura y de piel, es cubrir los asientos con fundas o telas de colores claros y de algodón, al menos durante la época estival.
 
En cuanto a la forma de bajar rápidamente la temperatura del coche, un truco sencillo, pero muy efectivo, consiste en bajar completamente la ventanilla de la puerta del copiloto, y, a continuación, abrir y cerrar la puerta del conductor como si se tratara de un abanico. Este gesto, que expulsa el aire caliente del coche, puede lograr un descenso de 10ºC en poco más de un minuto.
 
Una vez ya con el aire acondicionado conectado para mantener el interior entre los 21 y los 23ºC, es el momento de iniciar el trayecto. Y recuerde, en verano, revise el buen estado del aire acondicionado del coche, ¡es cuando no puede fallarnos!
,

¿Seguros de viaje? Sí, gracias.

Reservar nuestro viaje con antelación nos permite volar al extranjero en mejores condiciones económicas y asegurarnos disponibilidad en ese hotel que nos habían recomendado, esa excursión tan apetecible… De modo que preparamos nuestro viaje con ilusión, poniendo en marcha la cuenta atrás para las deseadas vacaciones.
 
Nada debería salir mal, sin embargo, como dice el refrán: “Más vale prevenir…”, pero ¿qué podría enturbiar nuestras vacaciones?
 
Cambio de planes. Cuando contratamos nuestro viaje, desconocemos si llegado el momento, surgirá una circunstancia que nos impida llevarlo a cabo. Ya sea por un feliz motivo, como una oportunidad laboral, un embarazo que aconseje reposo, o porque de repente surja una complicación laboral o un familiar precise hospitalización. Por ello, y sobre todo si se trata de un viaje que representa un importante desembolso económico, conviene asegurarse de que recobraremos los importes ya pagados (avión, hotel, entradas…).
 
Salud. Los percances relacionados con la salud son los más habituales que reportan los asegurados (el 40% de ellos, según Unespa), y es que, si la Ley de Murphy se cumple, podemos sufrir una caída, una caprichosa apendicitis, etc. En función del país que visitemos, contar con una buena cobertura médica resulta esencial. Sería el caso de Estados Unidos, Tailandia y muchos otros países donde la sanidad constituye casi un lujo. Recientemente, la prensa se hacía eco de un ejemplo claro: los padres de un joven español accidentado en Indonesia, sin seguro de viaje, tuvieron que solicitar un préstamo para abonar los 36.000€ que el hospital exigía para operar y salvar la vida del joven.
 
Pérdida, deterioro o robo del equipaje. Un clásico de los viajes aéreos es cuando nosotros llegamos a nuestro destino, pero nuestro equipaje, no, o no llega “íntegro”. Cada día se pierden 10.000 maletas en los aeropuertos europeos, un buen motivo para contar con un seguro con el que cubrirse ante cualquier imprevisto.
 
Hay más factores por los que el seguro se convierte en nuestro mejor compañero de viaje: si fuera necesario adelantar el regreso, si causamos un accidente o tenemos algún problema para el que necesitamos asistencia jurídica…
 
Si quiere viajar con la tranquilidad de contar con un seguro de viaje que le respalde y atienda ante casi cualquier contingencia y desde el primer momento, no dude en consultar a su corredor de seguros sobre cuál es la mejor opción para el viaje que se propone realizar.
,

Protagonistas del Seguro

El seguro está presente en todas las facetas de nuestra vida, y es esencial para que la sociedad funcione tal y como la entendemos. Es el principal responsable de nuestra tranquilidad porque ayuda a las personas, a las empresas y a las instituciones a protegerse ante todo tipo imprevistos, realizando “una labor constante y de gran magnitud” como pone de manifiesto la patronal del seguro, UNESPA, en su último “Informe Estamos Seguros 2017”, el cual revela cifras desconocidas y sorprendentes de la actividad aseguradora.
 
Por ejemplo, ¿sabía que, cada hora, las aseguradoras devuelven, de una u otra manera, 5,2 millones de euros que sus clientes habían perdido a causa de incidentes?, ¿que los españoles invierten 4,50 euros de cada 100 que gastan en seguros?, ¿que el seguro de salud atiende a 11,5 millones de clientes? ¿que casi la mitad de los españoles tiene un seguro de decesos? o ¿que la demanda de servicios que encauza el seguro genera entre 550.000 y 600.000 puestos de trabajo?…
 
Podríamos continuar dando datos interesantes, casi hasta el infinito, porque siendo conscientes -o sin serlo-, todos estamos siendo “protagonistas” de estas estadísticas en algún momento de nuestra vida. Es un hecho que gracias al apoyo del seguro logramos la confianza que necesitamos para seguir adelante en nuestro día a día.