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Seguros de salud: Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde

Mi amigo pepe tenía una novia a la que
nunca hacía caso. Era una muchacha
estupenda, de las de “hasta que la
muerte nos separe”. Le permitía todos
los caprichos: comer más de la cuenta,
beber con los amigotes, tumbarse en
el sofá… Pepe la quería mucho “a su
manera”. Pasaron los años, la novia se
cansó, dejó plantado a mi amigo y Pepe
enfermó porque su novia de toda la vida
era su salud.

Entonces visitó al médico. No iba al
Centro de Salud desde pequeño. Mientras
aguardaba su turno en la sala de
espera meditó sobre cosas que no
cambian nunca: alguna vez enfermamos
y dependemos de que otros nos curen.
De niño, envidiaba a los médicos porque
trabajaban con enfermos, pero nunca
se “ponían malos”. ¿Por qué? Una vez
el maestro les explicó que los médicos
se cuidaban solos: llevaban una vida
saludable y, como conocían a muchos
doctores, buscaban al mejor de cada
especialidad.

Vaya, vaya… igual que un seguro de
Salud.

¿Cómo elegir?
El mejor seguro de Salud es el que
mejor resuelve tus necesidades. Dicho
así parece sencillo. Pero… ¿cómo
lo encuentras? En el mercado hay muchas
propuestas que se ajustan a cada
situación y persona, nosotros conocemos
todas las opciones, te conocemos
a ti y te ponemos encima de la mesa las
mejores alternativas.

A la hora de contratar un Seguro de
Salud es importante valorar ciertos
aspectos: cuadro médico, especialidades
médicas, quirúrgicas, pruebas
diagnósticas, los servicios dentales.
También periodos de carencia,
posibilidad de reembolsos y los
copagos. Nosotros te lo explicamos.
TÚ ELIGES. Las enfermedades y la Sanidad
privada tienen algo en común: no
te hacen esperar porque actúan rápidamente.

Además, si eres autónomo puedes desgravarte
el seguro de Salud hasta 500€
por cada miembro de la unidad familiar
(cónyuge e hijos). Si tienes personas
empleadas las primas de los seguros de
Salud de tus trabajadores son gastos
deducibles en el Impuesto de Sociedades.
Y si eres empleado por cuenta
ajena, el seguro de Salud que te paga la
empresa no computa como retribución
en especie (hasta 500€).

Por cierto… Nuestro amigo Pepe tiene
que entrar en la consulta. Ha engordado
bastante en los últimos quince años.
Ahora se acuerda de su maestro. Le decía:
“si quieres vivir sano desayuna
como un rey, come como un príncipe
y cena como un mendigo”.
¿Tomamos nota…?