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Seguro sobre ruedas

En muchos países europeos se ha visto como la
bicicleta se abría paso, no solo a nivel de práctica
deportiva, sino como medio de transporte, por sus
indudables beneficios: es barato, nos ayuda a estar
en forma y no contamina. En España el 49,6%
de la población utiliza la bicicleta con alguna frecuencia,
mientras que un 10% la utiliza a diario o
casi, según el Barómetro de la bicicleta en España
2015 realizado por GESOP. Estos datos, contrastan
con los ofrecidos el año 2011 por el mismo
barómetro, cuando un 40,3% utilizaba la bicicleta
con alguna frecuencia y un 7,4% la utilizaba de
forma diaria. Esta creciente tendencia ha motivado
que el sector asegurador haya comenzado a
pensar en estos usuarios, ofertando seguros específicos
que protegen tanto al ciclista como a su
vehículo. Las pólizas más básicas generalmente
cubren la responsabilidad civil del usuario y su
asistencia en viaje (incluyendo búsqueda y localización,
desplazamiento, etc.), pero además de éstas
existe un amplio espectro de coberturas, altamente
recomendables, que podemos contratar para garantizar
nuestra protección si somos aficionados a
la bici. Entre ellas:

  • Defensa y protección jurídica: en caso de reclamaciones
    y conflictos judiciales derivados de la
    utilización de la bicicleta. Accidentes personales:
    incluyen gastos médicos, farmacéuticos y de hospitalización
    en caso de accidente.
  • Cirugía plástica y reparadora: asumen los gastos
    derivados de la eliminación de las cicatrices y otras
    marcas estéticas que se hayan producido en la
    práctica del ciclismo.
  • Asistencia personal: cubren la contratación de personal
    necesario para realizar aquellas tareas que
    como consecuencia del accidente no se puedan
    desempeñar, como el cuidado de menores.
  • Robo: cubren la sustracción de la bicicleta, siempre
    y cuando hayamos tenido la precaución de dejarla
    convenientemente protegida -encadenada por el
    cuadro a un elemento inmóvil con candado homologado
    y con candado de seguridad si la dejamos
    en el exterior de nuestra vivienda.
  • Daños por accidente: los que pueda sufrir el
    cuadro (estructura) de la bicicleta.

Si queremos disfrutar de nuestras dos ruedas con
la máxima tranquilidad, puede ser muy recomendable
informarnos para valorar la contratación de
un seguro de estas características.