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“Seguimos haciendo todo lo posible para mitigar las consecuencias de víctimas y familiares”

Ha pasado más de 1 año y aún recordamos
el accidente de Santiago de Compostela.
Se produjo el 24 de julio de 2013
cerca de la capital gallega. Un tren Alvia
descarriló con más de 200 pasajeros
provocando uno de los accidentes más
graves del sistema ferroviario español.
El siniestro ha cambiado la vida de decenas
de familias españolas. Fallecieron 79
personas y más de 140 resultaron heridas.
Santiago, el atentado de Atocha, el terremoto
de Lorca,… Cuando ocurre un
siniestro siempre existe el respaldo de la
industria aseguradora. Los seguros pueden
cubrir todo: daños materiales y daños
personales. En este caso RENFE tiene
contratado un Seguro Obligatorio de
Accidentes de Viajeros (SOVI), que indemniza
a los pasajeros por los daños
corporales sufridos.
Después de 1 año del descarrilamiento,
el SOVI ha atendido 1.067 servicios de
asistencia sanitaria entre traslados de
fallecidos y lesionados y desplazamientos,
manutención de familiares y acompañantes.
Ha contestado 6.500 llamadas
telefónicas y ha repartido, por ahora, indemnizaciones
por valor de 9 millones
de euros.
La industria aseguradora se ha convertido
en un actor imprescindible en nuestra vida
cotidiana. Te protege de los accidentes y
vela por tus intereses particulares y colectivos
“porque aseguramos lo que más te
importa”. Cubrir cualquier eventualidad
que pudiera ocurrir en nuestro país costaría
el equivalente a nuestro PIB de 14
años. Ningún gobierno puede garantizarlo,
pero la industria del seguro SÍ.
“Sabemos que no podemos compensar en
ningún caso la pérdida de una vida, pero
hacemos lo que está en nuestra mano
para mitigar en cierto modo sus consecuencias”.
(Julio Veloso, directivo de la
Aseguradora del SOVI).