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¡¡Pueblos en fiesta!!

Las atracciones de feria se convierten estos días en el centro de diversión y reunión de muchos pueblos de España. El hecho de ser itinerantes, de que continuamente se estén montando y desmontando, nos transmite cierta inseguridad. Y no es para menos, casi todos los años hay que lamentar incidentes y algún accidente grave, en ocasiones con el peor de los desenlaces.
 
Como recuerdan las asociaciones de consumidores, “la prevención es la mejor medida de seguridad” y debe comenzar por uno mismo. Debemos respetar, siempre, todas las normas de seguridad que indica el operador y si, en cualquier momento, observamos algún desperfecto en alguna de las atracciones hay que comunicarlo a los encargados o las autoridades municipales lo antes posible.
 
En cuanto a la propia atracción, nos deberíamos asegurar de que la licencia correspondiente -una especie de ITV de la instalación- se encuentre expuesta en un lugar visible. Todas las atracciones deben presentar un buen estado, sin desgastes o fisuras a la vista. Los elementos de seguridad (cierres, cinturones…) tienen que funcionar bien para cumplir con su objetivo. El personal de la atracción debe estar bien atento y ofrecer las explicaciones que sean necesarias para su seguridad. También son obligatorias las vallas de protección que separan al público de las atracciones. En el caso de notar alguna irregularidad, un encargado distraído, una instalación poco cuidada, quizás sea mejor probar en otra atracción.
 
En los últimos años, las autoridades municipales han intensificado su control sobre estas instalaciones, por lo que, sin olvidar estos pequeños consejos, ¡es el momento de disfrutar!