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Protegidos contra el fuego

Los incendios que durante la segunda semana de Octubre han afectado a Galicia, Asturias y Portugal han provocado numerosos daños materiales, medioambientales y humanos.
 
Aunque la pérdida de vidas humanas es absolutamente irreparable, y se trata de una catástrofe ambiental, los daños materiales están garantizados si contamos con una póliza con cobertura de incendios. Sin embargo, tristemente, en el caso de Galicia, como ha anunciado hace solo unos días la Fundación INADE, un 40% de las viviendas están desprotegidas al no disponer de un seguro de hogar.
 
Los afectados por las consecuencias de esta oleada de incendios que sí cuenten con la protección de un seguro serán indemnizados por su compañía por los daños y pérdidas materiales causados por la acción directa del fuego y también por las consecuencias inevitables del incendio, como los daños originados -por el asegurado o por las autoridades- para impedir, cortar o extinguir el incendio, así como los provocados por el humo. Esta indemnización servirá para paliar, al menos en parte, los daños.
 
Además, el seguro puede cubrir a comercios y empresas las pérdidas económicas derivadas del cierre para reparar los daños, antes de poder reiniciar la actividad. Del mismo modo, la póliza suele cubrir nuestros gastos de alojamiento si nos vemos obligados a abandonar nuestra vivienda y trasladarnos a un hotel.
 
Tras producirse los incendios, han sido muchas las compañías que han habilitado líneas especiales para atender a sus clientes afectados. Los corredores de seguros de las zonas afectadas también han trabajado a fondo para ayudar a sus asegurados a resolver, cuanto antes, los siniestros. En estos casos es cuando contar con el apoyo y asesoramiento de un corredor de seguros es vital para contar con la protección adecuada.