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No siempre evitar la ocasión, evita el problema, pero si AYUDA

Aunque pueda seguir asombrándonos, todavía hay gente que deja el coche en marcha y con las llaves puestas para bajar a la compra, recoger al niño en casa de un amigo, saludar a un conocido…Sí, son solo unos segundos, los mismos que necesita un ladrón para llevarse nuestro coche. Y lo peor, es un descuido que, además, no nos cubrirá el seguro.
 
La probabilidad de que nos puedan quitar el coche está muy ligada al sitio donde vivimos y al coche que conducimos. Según los últimos datos de Unespa, la patronal del sector, los habitantes de Lepe y Utrera encabezan el ranking de esta estadística y los vehículos más atractivos para los ladrones parecen ser los BMW Series 3 y 5, pero lejos de lo que podríamos pensar, no se trata de últimos modelos, son de los años 2011 y 2005, una razón que nos puede animar a plantearnos cambiar de coche en cuanto podamos.
 
Si visitar o vivir en estas ciudades no está en sus planes, no significa que deba bajar la guardia, porque un gran número de veces está en sus manos evitar la ocasión y, con ello, que el robo de coches vuelva a ser un negocio al alza en España. La primera medida preventiva, y más lógica, es comprobar que se ha activado el cierre automático después de aparcar. En caso de duda, es mejor volver y asegurarnos.
 
Aparcar en el sitio correcto es crítico, aunque invirtamos más tiempo hay que intentar dejar el coche lo más visible posible, en lugares con tránsito y zonas iluminadas. Dejar expuestos nuestros objetos personales, móvil, maletín, bolsas, abrigo o cualquier pertenencia que pueda ser un reclamo para los amantes de lo ajeno, no es una buena idea.
 
Con los avances en tecnología, han surgido empresas que ofrecen dispositivos GPS para prevenir robos o darnos la posibilidad de localizar nuestro vehículo. Algunas aseguradoras ofrecen a los conductores determinadas ventajas que se trasladan a las pólizas por disponer de estos sistemas, a la vez que obtienen información valiosa acerca de nuestros hábitos a la hora de circular.
 
Si a pesar de todas las medidas de prevención perdemos la pista a nuestro coche, disponer del mejor seguro de auto, adaptado al lugar donde vivimos, a nuestras circunstancias y, por supuesto, contar con un corredor de seguros para ayudarnos a dar los pasos correctos cuando nuestro coche desaparece, nos librará de una gran dosis de estrés añadido.