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Multas de tráfico imposibles

Una pareja de Barcelona se quedó tirada con
el coche, llamó a la grúa para que lo remolcase
y, ¡ojo al dato!, fueron multados por exceso
de velocidad porque la grúa iba más rápido
de lo permitido y fue detectada por el radar.
¿Cómo es posible? Porque llevaba matrícula
de Andorra y el turismo era de España.

No iba en el coche
Tu antigua empresa te despide, pero continúa
manteniendo tus datos como conductor
de un coche. Un buen día observas que te
han quitado todos los puntos del carnet y
que tienes un montón de multas de un vehículo
que no has visto en tu vida. Es verídico y
ocurrió en Girona.

Pasar un semáforo en rojo donde no lo
hay
Lo peor no es recibir una multa por pasar
un semáforo ámbar al cambiar a rojo “justo
cuando estaba pestañeando”. Lo peor no es
que en esa calle no haya ningún semáforo. Lo
grave es que desestiman tu recurso porque
“los motivos invocados por el interesado –
que no hay semáforo – no son ninguno de los
establecidos de forma legal”. La coletilla del
pleito la puso el policía que dijo “si un agente
dice que pasa un tren por el Borne, es que
pasa un tren por allí”.

Una autocaravana de Fórmula 1
En este caso fue multado un policía de Benicarló,
quien supuestamente conducía a
213 kilómetros/hora una autocaravana. Lógicamente
el radar estaba averiado y pudo
demostrarlo.

Ni te rasques ni te peines
En una carretera de Barcelona, María Luisa
fue detenida por los Mossos cuando supuestamente
hablaba por el móvil. Pero ella no
tenía teléfono en el coche. Da igual, recibió
una multa porque conducía “sin mantener
la libertad de movimientos” y por “tocarse el
pelo en una curva suave”.
A Tomás le ocurrió algo similar: fue sancionado
con 60 euros por rascarse la oreja. Según
el parte (de 10 páginas) “se sujetaba la oreja
con una mano” cuando la oreja “se sujeta
sola”.