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Menos humo, más saludo

Para concienciar a la sociedad sobre los efectos nocivos del tabaquismo, por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), todos los años se celebra, el 31 de mayo, el Día Mundial sin Tabaco. Las cifras lo dicen todo: más de 6 millones de personas mueren al año a causa del consumo del tabaco y alrededor de 890.000 por estar expuestas a él.
 
Como advierte la OMS, el humo del tabaco contiene más de 7.000 sustancias químicas, 69 de las cuales son causantes de distintos tipos de cáncer, y permanece en el aire hasta 5 horas después de haber fumado; en un coche o en casa, sin verlo, sigue siendo un peligro al que se exponen el fumador y las personas que tiene alrededor.
 
A tres de cada cuatro fumadores les gustaría dejarlo, pero no lo consiguen. Como señalan algunos expertos, cuando una persona intenta dejar el tabaco, recurriendo solo a su fuerza de voluntad, sus posibilidades de éxito se cifran entre un 5% y un 10%, pero si se acompaña de un tratamiento médico adecuado, éstas se triplican. Los beneficios para la salud, según la OMS, son inmediatos:
 
-A los 20 minutos, disminuye el ritmo cardiaco y baja la tensión arterial. En las 12 horas siguientes, el nivel de monóxido de carbono en sangre se sitúa en valores normales.
 
-Después de 2 a 12 semanas, mejora la circulación sanguínea y aumenta la función pulmonar.
 
-De 1 a 9 meses, disminuyen la tos y la dificultad para respirar.
 
– En 1 año, el riesgo de cardiopatía coronaria es un 50% inferior al de un fumador. Entre 5 y 15 años después de dejar de fumar, el riesgo de accidente cerebro vascular corresponde al de un no fumador.
 
-En 10 años, el riesgo de cáncer de pulmón disminuye hasta ser el 50% del de un fumador, y también el riesgo de padecer cáncer de boca, garganta, esófago, vejiga y páncreas.
 
Si ha tomado la decisión de recuperar su salud, su corredor de seguros le puede ayudar a identificar la mejor solución en el mercado asegurador que incluya programas para dejar de fumar, con tratamientos farmacológicos y psicológicos específicos para superar el síndrome de abstinencia provocado por la falta de nicotina o que promueven hábitos de vida saludable para concienciar a los pacientes y superar la recaída.