,

¡¡Mantén tu segunda vivienda correctamente protegida!!

Una pequeña fuga de agua puede derivar en un gran problema si se produce en el apartamento de la playa o en la casa del pueblo, nuestra segunda residencia, aquella en la que disfrutamos de nuestras vacaciones o fines de semana.
 
Antes de contratar un seguro para el segundo hogar, es recomendable tener en cuenta cuáles son las coberturas del seguro de la comunidad de propietarios en la que se integra la vivienda, si es el caso, e, igualmente, revisar las garantías que ya nos ofrece el seguro contratado para nuestra vivienda habitual.
 
Así evitaremos duplicidad de coberturas. Por ejemplo, probablemente contemos ya, a través del seguro de nuestra primera vivienda, de garantías que nos protegen en el exterior, como el robo en la calle, el uso fraudulento de tarjetas de crédito, la responsabilidad civil, etc., por lo que sería innecesario que el seguro de nuestra segunda vivienda dispusiera
también de ellas.
 
Además, para valorar qué coberturas necesitamos realmente, debemos tener en cuenta los riesgos específicos a los que la vivienda está expuesta, la climatología, la seguridad de la zona, etc. También, depende del uso que demos al inmueble: privado, para la familia, o si va a destinarse, total o parcialmente, a
alquiler.
 
La realidad es que todos los seguros cuentan con exclusiones y condiciones que no siempre sabemos interpretar. Para evitar problemas, le recomendamos contactar con su corredor de seguros de confianza, quien valorará sus necesidades y le ayudará a confeccionar la mejor póliza para proteger su segunda vivienda.