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En moto, la edad no importa

Las motos son una fórmula para moverse ágilmente… también con niños.
 
Según la DGT, a partir de los 12 años un niño puede ir de pasajero en estos vehículos, siempre y cuando tenga la altura necesaria para colocar los pies en las estriberas laterales, a fin de poder mantener el equilibrio en las curvas. Si el conductor es el padre, la madre, el tutor o un adulto autorizado por ellos, la ley hace una excepción, permitiendo también a los mayores de 7 años viajar con ellos en la moto. En todo caso, siempre deberá tratarse de una moto homologada para pasajeros, usar casco, montar a horcajadas y detrás del conductor.
 
Que sea legal no quiere decir que sea seguro. Por mucho que se explique a un menor, antes de subir a la moto, lo que tiene que hacer en cada curva, cómo agarrarse o cómo debe acompañar los movimientos del piloto, su reacción ante una situación adversa puede complicar la situación. Por ello, la DGT insiste en la importancia de realizar una conducción suave, al acelerar, al frenar o cambiar de marcha, y asegurarse de que el menor va bien apoyado y sujeto, si es necesario, colocando un asiento para niños o un respaldo.
 
Por otro lado, desde los 15 años está permitido conducir un ciclomotor, a partir de los 16, motos de hasta 125 cc. Estos menores, a su vez, pueden llevar un pasajero mayor de 12 años. ¿Qué pasa si su hijo le coge la moto sin su permiso? ¿Y si la moto no está homologada para llevar pasajeros y decide llevar a un amigo? ¿Cubre su póliza, sin excepciones, al acompañante? Si tiene un adolescente, todas las precauciones son pocas. Su corredor dará respuesta a sus preguntas y le ayudará elegir la mejor opción para asegurar su moto y al motero “en potencia”.