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El Seguro de Decesos del siglo XXI

El 1 de noviembre los cementerios se llenan de flores y de personas que aprovechan el Día de todos los Santos para acudir a los camposantos donde reposan los seres queridos que ya no están a su lado. Aunque su recuerdo siempre permanece en los familiares y amigos, esta es una fecha señalada para mostrarles nuestro cariño allá donde estén.

En nuestro país, más de 21 millones de personas están protegidas por una de estas pólizas, de acuerdo con UNESPA. De hecho, el seguro juega un papel protagonista en los sepelios en España: el pasado año, el sector se hizo cargo del entierro de 243.000 personas, es decir, el 60% de los fallecidos en el país, asumiendo la gestión de los trámites y de todos los costes relacionados con el fallecimiento, desde los traslados –dentro y fuera del país- hasta el entierro o la incineración, cuyo coste medio en España es de 3.500€; si bien el importe varía en función de la ciudad (hasta 6.500€ en Barcelona y 2.260€ en Cuenca) y del tipo de entierro, disparándose si es necesario el traslado o la repatriación del fallecido.

Para prestar el mejor servicio y adecuarse a los cambios tecnológicos y sociales, las aseguradoras han “modernizado” sus pólizas. Así, a las coberturas básicas -el servicio funerario y la gestión administrativa- y otras que ya hace tiempo que son habituales -desplazamientos nacionales e internacionales, protección jurídica, atención psicológica, música y catering para el sepelio, etc.- se añaden nuevas prestaciones, propias del siglo XXI, y absolutamente útiles, como el testamento online, que cubre todos los gastos, notariales, jurídicos, etc., generados por la elevación a público del testamento.

También es interesante el servicio de “borrado de la vida digital”, que supone hacer efectiva la sentencia de mayo de 2014 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre el derecho al olvido en Internet. De esta forma, la aseguradora se encargaría de eliminar todas las cuentas y demás contenidos de las redes sociales o blogs del fallecido, así como de gestionar con Google la retirada de los resultados de búsqueda sobre la persona fallecida en este buscador.

Para estar bien cubiertos y evitar que nuestros familiares tengan que hacerse cargo de gestionar y costear este triste acontecimiento, no dude en contar con el asesoramiento experto de su corredor de seguros.