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El fraude al Seguro lo pagamos todos

Simular lesiones, fingir robos, fuegos…, los intentos de fraude al seguro son cada vez más habituales. Se trata de un delito que afecta no solo al asegurado, sino a toda la sociedad, por lo que combatirlos es uno de los principales objetivos del sector. En 2017, según el informe “El Fraude al seguro español” de ICEA, elaborado con los datos de las aseguradoras que suponen el 54,5% del mercado, se detectaron casi 166.000 intentos de estafa (uno por minuto).
 
El 64% de los casos de intento de fraude detectados se da en el seguro de automóvil, en el que, junto a los casos de particulares, existen verdaderas mafias, incluso familias enteras, dedicadas a esta actividad. Se han contabilizado hasta 400 bandas, que en un 90% denuncian daños corporales, alerta un estudio reciente de una aseguradora.
 
Hoy los defraudadores utilizan las redes sociales y han sido precisamente sus comentarios o fotos, los que han ayudado a descubrir curiosos intentos de fraude, como el de aquel individuo que intentaba que su seguro cubriera su teórica incapacidad para andar, mientras que en Facebook aparecía como el rey de la pista de todas las fiestas.
 
Las aseguradoras tienen que compensar estas pérdidas, lo que repercute en el encarecimiento de las primas para el resto de los clientes: UNESPA afirma que cerca de 20 euros del precio anual de las pólizas de seguros de automóviles van a cubrir estos gastos. Es una práctica insolidaria de unos pocos que hay que combatir, porque los fraudes en el seguro los pagamos todos.