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Contigo no, bicho

Pocas cosas hay más desagradables que llegar a casa después de trabajar y encontrarnos con nuestro hogar invadido por visitantes indeseados. Si encima tienen más de cuatro patas y transmiten enfermedades, la cosa ya no sólo es repugnante sino peligrosa para la salud. Cucarachas, ratas o ratones son algunos de los inquilinos “okupas” más habituales de nuestras casas y si queremos desalojarlos,conviene contar con ayuda profesional.

Como siempre, lo mejor es consultar con nuestro corredor de confianza por si nuestro seguro de hogar cubre estas contingencias, o en el caso de las comunidades de vecinos, si se puede estudiar alguna cobertura que se haga cargo de las necesidades de todo el edificio o de la urbanización.

Además de las ratas, ratones y cucarachas, los seguros de comunidad tienen en consideración otro tipo de plagas como el topillo, las pulgas, nidos de avispas, gorgojos, escarabajos, pececillos de plata, polillas o garrapatas. En caso de invasión animal, los seguros suelen consistir en la intervención de un especialista que tras identificar el problema, primero tratarla plaga en cuestión y después realizará revisiones periódicamente por si el mal resurge.

La póliza debería incluir la aportación de los productos y materiales necesarios para acabar con la plaga, así como la mano de obra y los desplazamientos de los técnicos. Una vez realizado el servicio, el responsable deberá elaborar un informe del estado de las zonas sensibles o de riesgo para prevenir futuras incidencias y en el caso de que el edificio tenga deficiencias higiénicas, notificarlo a la compañía aseguradora para que informe al asegurado y que pueda así mantener a raya estas visitas tan desagradables.

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Cuando más lo necesitas

Cada primero de noviembre nos acordamos de las personas que ya no están con nosotros y eso nos hace recordar que ninguno de nosotros es eterno. A pesar de que en esos momentos de tristeza es difícil encontrar consuelo, siempre podemos hacer algo para que sean lo menos desagradables
posible, como contratar un seguro de decesos que nos ayude a tramitar las gestiones administrativas necesarias que conlleva la pérdida de un ser querido.

La mayoría de pólizas cubre los gastos tradicionalmente asociados al funeral, como el servicio de tanatorio, el féretro, las esquelas, las flores, el coche fúnebre y el entierro o la incineración. En el caso de escoger la inhumación, las coberturas más frecuentes incluyen un nicho temporal, aunque algunas también los ofrecen a perpetuidad. Algunas aseguradoras están empezando a ofrecer otros servicios complementarios, que pueden resultar interesantes hoy en día, como son el testamento online o el fin de la vida digital.

Otro de los asuntos más desagradables en estos momentos de duelo son las cuestiones administrativas, que pueden ir desde el papeleo relacionado con la defunción (imprescindible
para enterrar al fallecido), hasta gestiones como solicitar la pensión de viudedad u orfandad, la adjudicación de herencias, la solicitud de baja en el Libro de familia y en la Seguridad Social, la petición de la partida de defunción o los trámites del testamento.

Es interesante consultar con nuestro corredor de confianza otras coberturas opcionales, como el traslado del difunto desde el lugar del fallecimiento hasta el de sepultura. En el caso de inmigrantes o de personas que pasen largos periodos de tiempo lejos de su país, este traslado puede tener carácter
internacional por lo que es muy conveniente comprobar si el seguro incluye la repatriación.

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¿Necesito un seguro especial para relojes y joyas?

Los relojes y las joyas son objetos de pequeño tamaño, pero de gran valor y, para muchas personas, no sólo material, sino también sentimental. Los anillos, pendientes, collares, piedras preciosas y obras de arte se consideran joyas, pero también entran en esta categoría los relojes fabricados con metales preciosos.

Para protegerlos, muchas aseguradoras utilizan cláusulas especiales e incluso seguros específicos. Pueden incluirse en la póliza del hogar, en un apartado que indique en cuánto están tasados dichos artículos y cuál sería el importe máximo que se podría recuperar en caso de robo o deterioro. Si decidimos contratar una póliza específica para cubrir el valor total de los objetos, la compañía valorará cada pieza de forma independiente y propondrá un precio anual a pagar por asegurar el conjunto.

El importe sería lógicamente más alto, pero cubriría la totalidad del valor de las piezas en caso de robo. Lo que consolaría un poco por la pérdida de un objeto con tanto valor sentimental.