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Recuerda tus derechos

Los corredores de seguros llevan tiempo denunciando la mala praxis de algunas entidades bancarias que, en determinadas situaciones, han obligado a los consumidores a contratar seguros para acceder a sus servicios financieros. La Ley es muy clara al respecto y prohíbe vincular las operaciones de financiación a la contratación de un seguro. En las excepciones que contempla la propia ley, la entidad financiera debe permitir que el cliente elija con qué empresa quiere contratarlo, sin que por eso empeoren las condiciones del producto o servicio bancario que están ofreciendo.

El consumidor debe ser libre para contratar el seguro que prefiera con la empresa que decida y tiene derecho a contar con la opinión de un profesional que le asesore sin imponerle un producto u otro. Por eso, las organizaciones de todo el sector quieren poner en valor la labor y experiencia del corredor a la hora de aconsejar a los consumidores sobre cuál
es la manera más ventajosa de proceder según sus intereses.

Además del derecho a ser asesorado de forma veraz y eficiente, el consumidor puede anular una póliza de seguros con total libertad o efectuar reclamaciones y quejas ante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. En caso de tener dudas, lo mejor es acudir siempre a un profesional.

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Conectados pero seguros

Durante estos meses de estado de alarma, la tecnología ha sido de gran ayuda para mantener el ánimo de todos. No sólo nos ha permitido conectarnos con nuestros seres queridos y sentirlos más cerca, sino que también nos ha facilitado el teletrabajo y el poder disfrutar de entretenimiento online como series, películas o conciertos solidarios a través de plataformas y redes sociales, que han hecho, sin duda, más llevadera la cuarentena.

Sin embargo, esta dependencia de la tecnología ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de nuestros equipos electrónicos, especialmente para las empresas que han permitido a sus trabajadores la posibilidad de realizar sus labores de forma telemática.

Nada más desagradable que darse cuenta de que algunos datos sensibles, clasificados o confidenciales de nuestra compañía hayan podido quedar al descubierto por culpa de algún agujero en la seguridad digital de nuestros equipos o por culpa de algún hacker malintencionado, que aprovecha la desgracia ajena para obtener algún retorcido beneficio.

En contra de lo que puede parecer, no sólo las grandes compañías están expuestas, sino que muchas pequeñas y medianas empresas, que no cuentan con las medidas de seguridad adecuadas, son vulnerables y pueden sufrir estos ataques. Además, desde la aprobación de la reciente Ley de Protección de Datos, es necesario recordar que las empresas pueden llegar a tener responsabilidad civil sobre los datos sensibles que se filtren, con lo cual más vale estar protegidos. De hecho, el Reglamento europeo UE 2016/679 obliga a las empresas a informar sobre cualquier brecha de seguridad y a notificar las violaciones de datos, por lo que conviene contar con la ayuda de un especialista.

Éste podría ser un momento excelente para revisar las pólizas de ciberseguridad de nuestra compañía y asegurarnos de que nuestros datos y los de nuestros clientes están bien protegidos y nuestros equipos no tienen fisuras de seguridad. Para ello, lo mejor es contar con el asesoramiento de nuestro corredor de confianza y, con su ayuda, evaluar las mejores opciones para nuestro negocio.

La mayor parte de estos ciberseguros suelen incluir un análisis personalizado de las debilidades informáticas de la empresa y la asistencia técnica permanente. Para reparar los daños ocasionados por el ataque, también suele implicar la restauración de los sistemas informáticos, el arreglo de las grietas de seguridad y la limpieza de virus, programas y archivos peligrosos que hayan podido quedar en nuestros ordenadores.

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Las aseguradoras están contigo

En estos meses de confinamiento por la crisis del coronavirus, muchas familias, pequeñas empresas y autónomos lo están pasando mal. No es sólo el hecho de no poder salir de casa más que para realizar los actividades imprescindibles, sino que muchas personas han visto reducidos sus ingresos considerablemente al ser despedidas, afectadas por un ERTE o al ser autónomas y no poder realizar su actividad laboral. Cada situación es diferente, pero lo que está claro es que esta crisis va a marcar un antes y un después en la memoria colectiva y, por supuesto, va a tener unas consecuencias importantes a nivel económico. El sector asegurador es consciente de ello y por eso ha querido aportar su granito de arena para ayudar a las familias y empresas que lo necesiten y participar así en la reconstrucción de la economía.

Para ello, las compañías han llevado a cabo una serie de propuestas con las que pretenden hacer más fácil la continuidad de los negocios de sus clientes. En principio, estas medidas se extenderán durante el periodo excepcional del estado de alarma, pero cada compañía aseguradora podrá prolongarlas o modificarlas según considere y en función de las necesidades que surjan. En caso de duda, lo mejor es consultar con nuestro corredor de seguros habitual para que nos informe sobre las medidas que podrían beneficiarnos o a cuáles nos conviene más acogernos.

Algunas de estas ayudas incluyen, por ejemplo, ampliar el plazo de las pólizas impagadas a 90 días mientras dure el estado de alarma o que los comercios y PYMES puedan fraccionar su prima hasta en 12 meses sin recargo. En lo que se refiere a la reclamación de impagos de primas, algunas compañías se han comprometido a no iniciar nuevos trámites de reclamación de impagos, posteriores a la fecha de declaración del estado de alarma y hasta su finalización.

Como ya se está haciendo en otros ámbitos de la vida cotidiana, las nuevas tecnologías están ayudando mucho en esta situación de confinamiento y teletrabajo, y las aseguradoras también. Promueven el pago con tarjeta como opción para los recibos domiciliados devueltos y pendientes, bien sea a través de un call center, a través de un enlace enviado por correo electrónico o a través de una pasarela de pagos. También ofrecen otros servicios tecnológicos como la videoperitación en la mayoría de siniestros y un servicio de ayuda y consulta remota para sus asegurados.