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Deportes acuáticos y seguros

Hay pocas sensaciones más agradables que disfrutar de las actividades deportivas al aire libre en verano y más si es en el agua. Ya sea un descenso en kayak por un río, sumergirse para investigar el fondo marino o surfear olas en el mar, las actividades acuáticas suman seguidores en cuanto suben las temperaturas.
 
Sin embargo, cuanta más gente hay en el agua, más riesgo existe de que ocurran accidentes, por lo que conviene estar prevenidos y contratar un seguro deportivo por si acaso. Las causas más habituales de accidente suelen ser la falta de atención o experiencia por parte del deportista, el exceso de velocidad y la maquinaria defectuosa.
 
No está de más seguir algunos consejos básicos para evitar que alguien pueda resultar herido, como usar siempre chaleco salvavidas, evitar el alcohol (ya que influye en la coordinación y el equilibrio y sus efectos se multiplican por efecto del sol y las altas temperaturas) y estar muy pendiente de la deshidratación y los golpes de calor. Actividades como el esquí acuático o las motos de agua pueden resultar muy emocionantes, pero también pueden hacer que se pase el tiempo volando y antes de darnos cuenta nos hemos quemado la piel o nos ha dado un mareo o una insolación. Y eso en alta mar, puede resultar peligroso.
 
Otro detalle a tener en cuenta son las mareas, las corrientes marinas y el viento, que pueden complicar enormemente una situación de peligro e incluso impedir a los deportistas volver a puerto con tranquilidad. En estos casos, lo recomendable es nadar en paralelo a la costa hasta salir de la zona de conflicto y regresar a la orilla cuanto antes para recibir atención médica.