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¡Cuidado! Tú tienes la culpa cuando atropellas a un animal ¡sí o sí!

Jueves, siete de la tarde y de noche porque
estamos en invierno. Vas conduciendo
tranquilamente por la carretera y cruzan 5
jabalíes: el padre, la madre y 3 jabatos. En
alguna parte has leído que es mejor no dar
un volantazo y continuar recto. Pisas el freno
a tope y… ¡ZAS! Adiós familia de jabalíes
y adiós a tu coche. Te encuentras bien.
Ha saltado el airbag y, aunque no te sale el
susto del cuerpo, afortunadamente viajabas
sólo porque el asiento del copiloto está destrozado.

Según la reforma de la Ley de Tráfico y Seguridad
Vial, introducida por la Ley 6/2014
“en accidentes de tráfico ocasionados por
atropello de especies cinegéticas en las vías
públicas será responsable de los daños a
personas o bienes el conductor del vehículo,
sin que pueda reclamarse por el valor
de los animales que irrumpan en aquéllas.
No obstante, será responsable de los daños
a personas o bienes el titular del aprovechamiento
cinegético o, en su defecto, el
propietario del terreno, cuando el accidente
de tráfico sea consecuencia directa de una
acción de caza colectiva de una especie de
caza mayor llevada a cabo el mismo día o
que haya concluido doce horas antes de
aquél. También podrá ser responsable el
titular de la vía pública en la que se produzca
el accidente como consecuencia de no
haber reparado la valla de cerramiento en
plazo, en su caso, o por no disponer de la
señalización específica de animales sueltos
en tramos con alta accidentalidad por colisión
de vehículos con los mismos.”
¡Ojo al dato! Un 94% de los conductores
hemos visto animales en la carretera. La mitad
nos hemos encontrado en situación de
peligro por un animal y aproximadamente un
6% de conductores ha tenido un accidente,
lo que supone más de 17.000 accidentes
al año que han causado fallecidos y heridos
graves además de daños materiales.

En la práctica, los conductores que sufran
un accidente por esta causa, aunque
no incumplan ninguna norma de
circulación, no recibirán indemnización
alguna si resultan heridos; en caso de
fallecimiento tampoco la recibirán sus
familias. Y además, serán también responsables
frente a los ocupantes de su
coche que resulten lesionados o muertos.

En todo caso tanto para cubrir los daños
propios de tu vehículo, como para cubrir
al conductor hay soluciones que podemos
ofrecerte. No dudes en consultarnos.