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Cómo actuar ante un perro agresivo

Vivir con un can comporta muchos beneficios y una gran responsabilidad que hay que saber asumir, pues es fundamental educarlo correctamente para que de adulto sea un perro equilibrado, sociable y obediente.
 
Un perro mal adiestrado, maltratado o cuya agresividad se potencie por sus dueños se convierte en un potencial peligro para las personas, también para aquellas con las que convive. Según los expertos, la agresividad del perro no depende tanto de su raza como del adiestramiento recibido, de hecho, el pastor alemán, no incluido en el listado de razas potencialmente peligrosas, está detrás de la mayor parte de ataques graves que se producen a personas.
 
Y ¿qué podemos hacer cuando nos enfrentamos a un perro agresivo? La regla de oro es mantener la calma. No gritar, ni correr para que no nos vea como una
presa a la que perseguir, y evitar mirarlo fijamente. Si no le mostramos miedo y deja de vernos como una amenaza, lo más probable es que su agresividad vaya descendiendo y pierda interés en nosotros, entonces será el momento de retirarnos de la zona con movimientos suaves.
 
En el caso de que ya nos encontremos directamente con el ataque, lo más aconsejable es interponer algún obstáculo o poner a su alcance algo que llevemos, una bolsa, un jersey o incluso un zapato. El perro se lanzará a morderlo, lo que nos permitirá ganar tiempo para ponernos a salvo.
 
Si la mordedura es inevitable, debemos proteger nuestra cara, garganta y pecho y cerrar los puños. Una vez que lo tengamos “enganchado”, no debemos tirar para que la herida no se desgarre, sino focalizarnos en levantarlo del suelo por las patas traseras o si es posible, rodear su cuello con alguna prenda o cinturón y tirar para que la ausencia de oxígeno le obligue a soltarnos.
 
Ojalá nunca se enfrente a una situación semejante, pero nunca está de más conocer estos consejos de seguridad.