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Chequeo médico, primer paso para ponerse en forma

Tras días de excesos, de “sentadas” en mesas llenas de comida, dulces típicos, alcohol, etc., que pasan factura a nuestro estado físico, comenzamos el nuevo año con un propósito encomiable: alimentarnos mejor y hacer deporte para estar más sanos.
 
Efectivamente, el ejercicio físico es vital para conseguir un estilo de vida saludable, sin embargo, lanzarse a realizar un deporte cuando se lleva una vida sedentaria sin antes realizarse un chequeo médico puede resultar contraproducente.
 
Para hacerlo, conviene acudir a un médico deportivo que nos realice un completo estudio, con una amplia analítica para comprobar si se padece alguna anemia o se está falto de defensas, y analizar otros elementos como las grasas o el ácido úrico. También se deberán medir las constantes basales, es decir, las que se tienen en reposo; los índices corporales de talla y peso; y la tensión arterial. Igualmente, se realizará un análisis de la postura y movimiento del aparato locomotor, un
electrocardiograma para conocer el estado de nuestro corazón, una espirometría,para medir la capacidad pulmonar, y, sobre todo a partir de los 45 años, una prueba de esfuerzo para analizar nuestra adaptación cardiaca al ejercicio y alertarnos de un posible riesgo cardiovascular.
 
Nuestro seguro de salud puede encargarse de realizar este chequeo especializado y también de tratarnos en caso de lesión. Además, existen algunos con coberturas específicas para deportistas, tanto profesionales como aficionados. Entre sus ventajas se encuentran el asesoramiento de un nutricionista, la posibilidad de contar con los consejos de un entrenador personal, o el cobro de una indemnización en caso de lesión. Para saber cuál es el seguro que se adapta mejor a sus necesidades, no dude en consultar con su corredor.