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A la caza (y pesca) de un buen seguro

Con la llegada del otoño, son muchos los que se sumergen en la naturaleza para disfrutar de actividades al aire libre como la caza y la pesca. Sin embargo, al igual que otros muchos deportes, comportan ciertos riesgos y por eso es conveniente contar con un buen seguro.
 
En el caso del cazador, el Real Decreto 63/1994 exige un seguro reglamentario que cubra los daños corporales a terceras personas con un límite de 90.151,82 € por víctima. La licencia de caza no se puede obtener sin acreditar que se ha contratado este seguro y en el caso de la Región de Murcia es obligatoria la suscripción de un seguro para los accidentes acontecidos durante esta práctica deportiva.
 
También hay que tener en cuenta que las actividades en la naturaleza, y más si implican animales salvajes, siempre conllevan riesgos imprevistos y por ello es recomendable estar preparado. Un seguro de responsabilidad civil garantizada aporta tranquilidad ante la posesión y uso (con fines lícitos) de armas destinadas a la caza o al tiro deportivo. También protege en caso de accidente personal del cazador durante el ejercicio de la actividad o durante el desplazamiento, así como el traslado hasta un centro hospitalario o la defensa jurídica ante una reclamación por daños y perjuicios.
 
En cuanto a los pescadores, en las Comunidades Autónomas de Andalucía, Cataluña y Murcia es obligatorio un seguro de responsabilidad civil que cubra el pago de las indemnizaciones por daños corporales, materiales y perjuicios a terceros. Una póliza adicional cubriría al pescador en caso de accidente personal o contratiempo durante el traslado hasta el lugar en el que vaya a practicar la pesca deportiva.