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Conducir más seguros con neumáticos de invierno

Aunque en España no tenemos tradición de poner neumáticos de invierno como en otros países europeos, es una costumbre que podríamos considerar, y no sólo si transitamos por zonas de montaña o con riesgo de nieve o heladas. La DGT los recomienda para temperaturas menores a siete grados, independientemente de las condiciones climáticas.

El diseño de un neumático de invierno resulta más efectivo en situaciones de lluvia, nieve o hielo, ya que uno convencional pierde adherencia al suelo debido al endurecimiento de las gomas cuando las temperaturas bajan. Al tener más sílice en su composición, estos neumáticos son más blandos y flexibles y no se endurecen tanto con el frío, por lo que “agarran” mejor. Además, su dibujo más profundo y marcado asegura una mayor evacuación del agua y una mejor adherencia en suelos mojados y húmedos. En casos de seguridad al volante, no hay que escatimar y en caso de duda, lo mejor es consultar con nuestro corredor de confianza para asegurar nuestros neumáticos ante cualquier imprevisto.

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Vuelve a casa por Navidad

V

Todos los años cuando se acercan estas fechas, la DGT lanza su campaña de Operación Especial de Tráfico por Navidad con la que pretende controlar la circulación, mantener la seguridad y cerciorarse de que todo el mundo llega a su destino sano y salvo para celebrar las fiestas con sus seres queridos. Lo importante, como dijo el arriero, no es llegar primero, sino saber llegar. Así que seamos sensatos por el bien de todos.

Además de contar con un seguro de asistencia en carretera acorde con nuestras necesidades, para que nos proteja en caso de siniestro, la DGT recomienda seguir una serie de consejos para conductores, que parecen evidentes, pero que no está de más recordar, como comprobar el estado del vehículo antes de salir de viaje, tener a mano la documentación, el chaleco y los triángulos; preparar el itinerario con antelación y tener previstas las condiciones climáticas y el estado de las carreteras para coger cadenas y mantas por si acaso. En estas fechas se prevén unos 16 millones de desplazamientos por las carreteras españolas, y la meteorología suele ser adversa debido al frío, la nieve, la lluvia, el viento o la niebla; y además las carreteras pueden estar heladas, nevadas, cortadas o especialmente resbaladizas, por lo que conviene extremar la precaución y pensar una ruta alternativa. Después de todo, estamos en invierno.

Las comilonas navideñas y el beber alcohol también son enemigos de una conducción tranquila y responsable, por lo que es recomendable estar descansado y sobrio cuando se coge el coche para evitar dormirse al volante. Especialmente si conducimos de noche al salir de una cena familiar o celebración. Sobra decir que los controles de alcoholemia y drogas se multiplican durante las fiestas y que no sólo somos responsables de nuestras propias vidas, sino que cuando actuamos de forma imprudente, ponemos también en riesgo la de los demás.

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Cotillón: Diversión Asegurada

Nada mejor para recibir el Año Nuevo que una gran fiesta de Nochevieja en la que vestirse de gala para olvidar todo lo malo del año pasado, y comer, beber y bailar hasta que salga el sol. La mayoría de estas celebraciones multitudinarias tienen lugar en hoteles, restaurantes, pubs o discotecas y, como tales, deben cumplir una normativa y estar asegurados ante las diferentes contingencias que puedan surgir, como cubrir las indemnizaciones por daños materiales y personales de quienes puedan ocasionar problemas durante la fiesta. Como en otras ocasiones, la normativa sobre los seguros de espectáculos públicos difiere según las Comunidades Autónomas, por lo que es recomendable preguntar a nuestro corredor de confianza en caso de que queramos celebrar un cotillón por todo lo alto.

Las coberturas obligatorias para proteger a los asistentes, trabajadores y al local son parecidas a las de otros eventos masivos, como conciertos o eventos deportivos, e incluyen el incendio del local y la responsabilidad civil por daños sufridos por las personas que participen en la fiesta o los que trabajen para contribuir a la diversión de los demás. Tampoco está de más prevenir situaciones poco agradables, como el robo de efectos personales durante el cotillón. Es cierto que en este tipo de fiestas, cuando la gente está pasándoselo bien, a veces se olvida de controlar sus pertenencias. Por eso el local debe tomar precauciones, porque un descuido es todo lo que necesitan los amigos de lo ajeno para amargarle la noche a cualquiera. Sería una faena muy grande empezar el Año Nuevo después de una noche de diversión y descubrir que nos han robado la cartera o el móvil.

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Luces de Navidad

Un año más las ciudades se iluminan con las luces de Navidad, que llenan las calles de colores e ilusión por las próximas fiestas. Muchas familias se suman a esta tradición y colocan en sus casas bonitas decoraciones. Sin embargo, si no se tiene cuidado, estas luces pueden provocar incendios o cortocircuitos al sobrecargar el sistema eléctrico, por lo que es muy recomendable contar con un Seguro de Hogar adecuado que nos proteja en caso de accidente.

Tampoco está de más ser precavido y, al bajar del altillo la caja de las decoraciones, comprobar que tanto las bombillas como los cables se encuentran en buen estado y no han sufrido desperfectos. Como muchos de estos productos son importados y no están certificados, no estaría de más revisar las etiquetas y comprobar si son compatibles o no con nuestro sistema eléctrico. No vaya a ser que salten los plomos en plena cena de Nochebuena y se nos quede el pavo a medio asar con toda la familia sentada a la mesa.Otro detalle fundamental es la moderación en el encendido. Algunos incendios son provocados por sobrecargas eléctricas, cortocircuitos o recalentamiento de los materiales, así que lo mejor es apagar las luces mientras dormimos o, si las luces son de exterior, durante el día. Sería una pena encender una decoración que no se va a apreciar a pleno sol y que supone un gasto energético innecesario. Además, es poco ecológico. Una alternativa son las luces LED, que consumen cinco veces menos que las convencionales.

También sería necesario proteger el cableado exterior de la lluvia o el viento y mantener las conexiones eléctricas a un metro del suelo como mínimo, para evitar que se mojen con el agua de riego del jardín. En el caso de usar extensiones para que el cableado llegue a los lugares más alejados de la casa o al exterior, es muy importante que sean de buena calidad y no enchufar varios mecanismos en la misma toma de corriente.