,

Llegar a buen puerto

Como la mayoría de los vehículos, los barcos deben contar con un seguro obligatorio de Responsabilidad Civil para embarcaciones de Recreo, recogido en el Real Decreto 607/1999 de 16 de abril. Para ello es imprescindible que cuenten con toda la documentación necesaria para el tipo de barco y zona de navegación correspondientes y que consulten con su corredor sobre las necesidades y riesgos que puedan surgir. Sin ciertas garantías, como la de responsabilidad civil por contaminación accidental, las embarcaciones, ya sea con bandera nacional o con bandera extranjera, no pueden navegar por aguas españolas.
 
Las coberturas más habituales incluyen los daños que podamos producir con la embarcación a terceros, la asistencia marítima, es decir, el remolque y salvamento de la embarcación en caso de que, por ejemplo, quede varada en las rocas. O la garantía de remoción de restos, reflotar y sacar del agua una embarcación naufragada. Estos dos últimos siniestros pueden tener costes muy elevados, por lo que conviene tener un seguro que nos proteja en caso de necesidad.

 Tipos de seguros de salud

Los seguros de salud, al igual que ocurre con los de coche o de vida, se diferencian mucho entre sí para adaptarse a las particularidades de cada cliente y así ofrecer las mejores prestaciones. Entre las más comunes se encuentran las pólizas de Asistencia Sanitaria, en las que el asegurado recibe prestaciones de servicios y coberturas dentro de un cuadro de profesionales y centros concertados de la compañía.

 

Entre los clientes con un alto poder adquisitivo cuentan con gran popularidad los seguros de Reembolso de Gastos Médicos como. Con esta modalidad el asegurado tiene la posibilidad de acudir a cualquier centro hospitalario y obtener cualquier tipo de atención médica. El paciente abonará los gastos y más tarde la aseguradora se encargará de reembolsar el dinero, normalmente entre el 80% y el 90% del total de la factura. Este tipo de póliza suele ser tener una prima más elevada que los seguros de Asistencia Sanitaria.

Por último, encontramos los seguros de indemnización. Se trata de pólizas de salud que otorgan una cantidad económica al asegurado en caso de hospitalización o incapacidad temporal que impida que éste pueda desarrollar su trabajo o profesión habitual. La cantidad de dinero se fija previamente en el contrato del seguro de asistencia sanitaria.

¿Qué seguro de salud es más recomendable?

Antes de decantarte por un seguro médico u otro, es importante que te pares a pensar qué coberturas y qué servicios vas a necesitar realmente. ¿Viajas mucho al extranjero? Te interesa contar con asistencia sanitaria internacional. ¿Tienes la intención de tener hijos en un futuro? Observa con detenimiento los servicios que la compañía ofrece en relación al embarazo, parto y postparto.

Como es lógico, también debemos pensar en nuestro bolsillo. Sin embargo, es fundamental que no prescindamos de coberturas esenciales con el objetivo de conseguir el seguro más barato. Por ello, desde iBrok Seguros te recomendamos comparar entre las diferentes ofertas que presentan las compañías, para que encuentres el precio más adecuado a tus necesidades.

Para ahorrar en tu seguro médico privado puedes optar por una póliza con coberturas básicas, que cubre las consultas médicas pero no suele contemplar las hospitalizaciones ni las pruebas diagnósticas. Aunque no sea la póliza más completa, podrás disfrutar de las ventajas de la rapidez de la sanidad privada, así como los mejores profesionales y la más alta tecnología.

En el caso de que quieras contar con un seguro más completo, puedes contemplar la opción de contratarlo con copago, y disfrutar de algunas coberturas que no están en los seguros médicos más básicos como la dental. De esta forma podrás acceder a una mayor cantidad de servicios abonando parte del coste de los mismos cada vez que los utilices. Si prefieres tener la tranquilidad de saber lo que vas a pagar cada año, puedes eliminar los copagos -eso sí, asumiendo una prima más elevada-.

¿Qué debo tener en cuenta antes de contratar un seguro de salud? Límites, carencias y copagos

Los límites del seguro de salud es una parte muy importante que no debemos olvidar a la hora de contratar una póliza con cualquier compañía. Probablemente, el límite más importante es el de días de hospitalización. Lo habitual es que las compañías cubran unos determinados días que pueden variar entre los 30 y los 90. En el improbable caso de que llegaras a pasar en el hospital más de estos 30-90 días estipulados en un año, en función de la compañía, los gastos podrían correr de tu bolsillo.

 

De esta forma, también existen otros límites y exenciones que, si bien son menos comunes, es importante conocerlos. Las aseguradoras de salud no suelen cubrir aquellos daños producidos en situaciones de guerra, en epidemias declaradas oficialmente y en catástrofes nucleares o radiactivas.

Otro de los factores a tener en cuenta son las carencias. Este elemento cobra especial importancia cuando hablamos del embarazo. Las compañías suelen establecer un periodo de carencia de entre unos 8 y 24 meses para todo lo relacionado con el embarazo e, incluso, podemos encontrar aseguradoras que no le ofrezcan seguro de salud a una mujer ya embarazada. También suelen existir carencias de 6 meses para las estancias hospitalarias y las intervenciones quirúrgicas.

Por último, aunque ya lo hemos mencionado anteriormente, hay que tener en cuenta los copagos. Si hemos contratado un seguro de salud con copago, la compañía nos cobrará una cantidad adicional por la utilización de determinados servicios médicos y sanitarios. Algunas de las garantías que suelen contar con copagos (en aquellas pólizas que incluyen esta posibilidad) son el servicio de enfermería, la utilización de la ambulancia, cursos de preparación al parto o urgencias.

 

Revisa tus condiciones antes de cada renovación anual

Las renovaciones automáticas por años que hacen las compañías aportan mucha comodidad al cliente, pero en muchas ocasiones pueden suponer una oportunidad para mejorar el precio del seguro médico. De hecho, es posible que la prima aumente, pero al ser renovado de forma automática puede que no nos demos cuenta hasta que sea demasiado tarde.

Por esta razón, te recomendamos comparar las diferentes ofertas antes renovar tu póliza. Es una posibilidad fantástica para ahorrar, ya que las condiciones (tanto del mercado como las tuyas propias) pueden haber cambiado de un año a otro. Es importante, eso sí, tener en cuenta que si decides rescindir el contrato tendrás que avisar con, al menos, un mes de antelación a la compañía. En este caso, además deberás asegurarte de que tu nueva compañía no te aplica carencias al provenir de otra aseguradora y que no te aplica exclusiones de posibles dolencias que en cambio sí estén cubiertas en tu actual póliza.

 

¿Cómo seleccionar a la mejor compañía?

Elegir compañía para contratar un seguro de salud no es una cuestión sin importancia. No hay que olvidar que estamos hablando de tu salud y la de los tuyos, por lo que es fundamental acertar con la aseguradora desde el primer momento. Por eso queremos darte algunos consejos que te ayuden con esta elección.

En primer lugar, debemos fijarnos en la experiencia de la compañía en el sector de los seguros de salud. Idealmente, si tu compañía te ofrece unas condiciones económicas y de cobertura adecuadas cada año, lo más seguro es mantenerse con una misma compañía de salud toda la vida, para evitar que, en el cambio de compañía, la nueva aseguradora no te cubra alguna dolencia adquirida. Por lo tanto, lo más aconsejable es apostar por una compañía especializada en Salud, con una gran estabilidad demostrada y un largo histórico de prestaciones, que te den la seguridad de que no va a desaparecer en los próximos 10 o 20 años. Desde este punto de vista, optar por aseguradoras de nueva creación o pólizas de aseguradoras especializadas, por ejemplo, en seguros de coche, pero con poco recorrido en salud, no es lo más recomendable, salvo que su oferta compensen ampliamente esta falta de experiencia.

Y es que el análisis debe ir más allá de la propia experiencia. Es importante comprobar los profesionales que conforman su cuadro médico, así como los hospitales y centros concertados con la compañía. En este punto también es relevante observar cuáles de estos centros y profesionales se encuentran cerca de nuestra casa. Por último, debes estudiar las opciones de personalización que te ofrece la compañía, ya que solo así podrás conseguir el seguro médico privado que mejor se adapte a tus necesidades y a tu bolsillo.

 

Pregúntale a los expertos en Seguros

¿Qué tipo de Seguros de Salud existen?

Existen tres tipos: la Póliza de Cuadro Médico, que da acceso a servicios médicos ilimitados dentro del cuadro médico de la aseguradora. En este tipo hay dos modalidades: con copago y sin copago.

Los Seguros Médicos Sin Hospitalización, que son la opción más económica ya que no cubre las estancias en hospital ni las cirugías que las requieran.

El Seguro Médico de Reembolso, donde el asegurado puede elegir cualquier centro hospitalario y cada vez que acuda al médico, deberá abonar el precio de la visita. Posteriormente su compañía le reembolsará el importe acordado (puede ser total o parcial).

¿Qué son los copagos?

Es la parte del coste que asume el asegurado cada vez que este hace uso de un servicio. Desde el punto de vista de las compañías, los copagos ayudan a que los clientes hagan un uso responsable de los servicios médicos, y hacen que la prima sea menor. Usualmente los copagos suelen ser una cantidad fija.

¿Qué es el periodo de carencia?

Es el tiempo que ha de transcurrir entre el día en que se contrata el seguro y el día en el que puedes hacer uso de un determinado servicio. No se suele aplicar en todos los seguros ni en todas las coberturas, por tanto, antes de firmar tu póliza médica debes informarte bien sobre los periodos de carencia que se te van a aplicar.

¿Hasta qué edad se puede tener un seguro médico?

Hay muchas compañías que no aseguran a personas mayores de una determinada edad (suele rondar los 60 o 65 años) debido a que podrían requerir una atención especial con revisiones periódicas y una asistencia sanitaria diferente. Te recomendamos aclarar con nuestros consultores especialistas en seguros de salud la edad máxima de cada compañía llamando al 922 28 58 20.

,

Al agua pato, con precaución

Las piscinas son una de las mayores atracciones del verano. Extender la toalla para tumbarse en el césped a tomar el sol y luego darse un chapuzón refrescante es una de las experiencias que esperamos con ganas durante todo el año. Sin embargo, no está exenta de riesgos y, por eso, no está de más que tomemos precauciones.
 
Aunque las leyes sobre piscinas comunitarias en las urbanizaciones cambian según la Comunidad Autónoma, hay varios asuntos importantes a tener en cuenta y que son comunes a todas las normativas, como la necesidad de cumplir con unas mínimas exigencias de salubridad, asegurarse de que el PH del agua o los niveles de cloro son los adecuados y velar por una adecuada conservación de la piscina.
 
También es importante mantener el recinto y las instalaciones en condiciones adecuadas para evitar accidentes y asegurarse de que los elementos de seguridad como cubiertas, vallas o alarmas están en buen estado. No está de más tener un botiquín con lo más básico previsto, porque no sería la primera vez que alguien sufre una insolación, alguna quemadura o cortes por cristales, ya que a veces la gente se olvida de recoger los vasos y botellas del césped.
 
Tristemente, todos los veranos hay que lamentar casos de personas ahogadas, en su mayor parte niños pequeños, que por algún descuido han resbalado, tropezado y luego caído a la piscina y la mayor parte de esos casos, podrían haberse evitado. Por eso es muy importante valorar la necesidad de contratar a un socorrista cuando se supera un número determinado de vecinos o según el tamaño y profundidad de la piscina, colocar vallas para que los más pequeños no se acerquen a las zonas donde más cubre o tener salvavidas o flotadores a mano por si surge la necesidad.
,

Playa o montaña, pero con tu hogar a salvo

Las vacaciones son el momento más esperado del año y se disfrutan mucho más si sabes que dejas tu casa y todo su contenido en buenas manos. Lamentablemente, los amigos de lo ajeno aprovechan las vacaciones de los demás para intentar apropiarse de lo que no es suyo, por lo que las estadísticas de robos aumentan durante el periodo vacacional. Algunas de las recomendaciones que podemos seguir son no anunciar a terceras personas o en redes sociales que nos vamos de vacaciones, cerrar bien puertas y ventanas o usar el temporizador de luz. Pero si todo eso falla, la mejor solución es estar protegido con un buen seguro de hogar que responda en caso de ocurrir algo desagradable. Y nos indemnice-ce por la pérdida de los bienes sustraídos, el robo de dinero o joyas o los posibles desperfectos ocasionados en la vivienda o en el mobiliario.
 
Pero el robo no es el único susto que podemos llevarnos al volver a casa de vacaciones. Cuando el dueño de la casa está fuera, cualquier detalle, por pequeño que sea, desde una pequeña chispa, un apagón o una tormenta de verano pueden provocar incendios, inundaciones, plagas de insectos y un sinnúmero de inconvenientes que pueden amargarnos la vuelta a casa y hacernos olvidar rápidamente el merecido descanso del que hemos disfrutado durante unos cuantos días. Para evitar esto, lo mejor es tener una póliza que se comprometa a solucionar el desaguisado cuanto antes y que inicie las reparaciones pertinentes lo más pronto posible. Tener la casa y su contenido asegurados a todo riesgo harán que nuestra mayor preocupación al volver de vacaciones sea tener que poner unas cuantas lavadoras y enfrentarnos al día siguiente a la rutina.
,

Tu negocio protegido con Seguros Multirriesgo

Ser empresario y tener un local abierto al público es estar constantemente en primera línea de fuego. Todos los días los pequeños comercios como oficinas, farmacias o despachos tienen que enfrentarse a riesgos muy difíciles de prevenir y que pueden provocar grandes disgustos. Desde pequeños daños en instalaciones eléctricas o tuberías hasta el robo de mercaderías, rotura de cristales o complicaciones atmosféricas, las calamidades cotidianas pueden suponer un enorme inconveniente para empresarios y trabajadores. Por no hablar de los costes adicionales e imprevistos que acarrean.
 
Afortunadamente, existen seguros que protegen al pequeño y mediano negocio en caso de eventualidades, por eso resulta recomendable contratar una póliza con una cobertura lo más amplia posible, que proteja tanto el local como su contenido. Una de las posibilidades que cubren la mayoría de estas pólizas es el seguro en caso de incendio, que puede cubrir tanto los daños ocasionados en el edificio como los desperfectos materiales en mercaderías, mobiliario, maquinaria o suministros afectados por la acción directa del fuego.
 
Otra de las grandes preocupaciones de los empresarios son los robos y asaltos, que suponen la pérdida de mercaderías, muebles y otros objetos de valor que se encuentran dentro del local en el momento del siniestro. En relación con el robo están también los daños producidos en cristales, vidrios y espejos, ya que en numerosas ocasiones los ladrones rompen los escaparates para entrar en el establecimiento. Sin embargo, no es la única razón por la que sería interesante contratar un seguro multirriesgo a este efecto, ya que pueden darse otras causas, desde accidentes fortuitos hasta actos vandálicos en la calle que provoquen daños en los cristales.
 
Los equipos electrónicos son otros de los grandes perjudicados en caso de accidentes comunes, desde apagones hasta cortocircuitos o inundaciones, por lo que sería interesante tenerlos asegurados. Tampoco sería descartable contratar un seguro de responsabilidad civil por daños a terceras personas, porque a veces, incluso con la mejor de las intenciones pueden darse situaciones imprevistas y desagradables. Así que, como dice el refrán, mejor prevenir que curar.