DKV cree que cancelar o encarecer un seguro a una persona por tener un problema de salud es “una barbaridad”

El consejero delegado de DKV Seguros, Josep Santacreu, cree que cancelar o aumentar la póliza a una persona por tener un problema de salud es “una barbaridad” y que el sector debería contar con una regulación que ponga fin a la “guerra de precios” actual, porque es “insostenible”, señala en un encuentro organizado por Esade Alumni.

“La clave es animar a que haya menos actos médicos y mejor remunerados y que se establezca una regulación que no permita negociar precios bajos para colectivos de pacientes y luego seleccionar a los más económicos para dejar fuera a aquellos que más van a consumir”, critica. Santacreu también ha identificado la digitalización y la medicina preventiva como principales retos para las aseguradoras.

En este sentido, considera necesario apoyar a las startups especializadas en salud en España y promover un cambio de mentalidad para poner remedio al problema de la obesidad.

Compran 3 vehículos en 6 días con firmas falsas y destruye 2 para cobrar el seguro.

La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a 13 meses de prisión, una multa de 1.620 euros e indemnización de 51.137 euros a un hombre por comprar los vehículos concertando contratos de financiación en los que figuraba su madre como titular o avalista. Para realizar esas operaciones utilizaba una firma falsa de su madre, titular de la cuenta corriente contra la que se pasarían los recibos.

La sentencia tiene en cuenta que el condenado padece una alteración mental, con afectación leve de su capacidad intelectiva, así como la existencia de dilaciones indebidas, pues los hechos se remontan a 2008. Pero declara al hombre autor de un delito continuado de estafa y otro continuado de falsedad en documento mercantil. El condenado concertó tres contratos de financiación con Banco Cetelem, FCE Bank y RCI Banque para adquirir un Volkswagen Golf, un Ford Focus y un Nissan 350Z, los días 4, 6 y 9 de junio de 2008. Los tres contratos fueron aprobados y los coches vendidos y entregados al acusado, quien los puso a su nombre y dispuso de ellos en todo momento. Los créditos resultaron prácticamente impagados en su totalidad.

Para lograr los préstamos utilizó una fotocopia del DNI compulsada de su madre y la firma falsa de ésta. A la entrega de los vehículos, dos de ellos estaban destruidos para cobrar los importes de los siniestros.