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Seguros de Viajes: “un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”

Si has visitado el Parque Nacional de Corcovado en Costa Rica habrás leído un cartel a la entrada con “Recomendaciones en caso de que se encuentre un felino. Si aparece el felino siga estos pasos: guarde una distancia prudente y mírele a los ojos. Si se acerca: háblele con fuerza y levante los brazos, defiéndase y pelee si el animal le ataca, no corra ni le dé nunca la espalda…”

Viajar siempre tiene sus riesgos aunque no penetres en la selva. Los jóvenes hacen el Camino de Santiago y se van de acampada, muchos ejecutivos y trabajadores se desplazan por negocios, incluso, nuestros mayores disfrutan del descanso en la playa con las recetas de los medicamentos que toman a diario debajo del brazo.

¿Para qué un seguro de viaje?

Porque en las vacaciones, en el deporte, en los negocios o en los estudios fuera del hogar siempre ocurren imprevistos que nos pueden fastidiar el viaje y costarnos mucho dinero. Imagina que te roban la maleta en el tren con tus objetos personales, o que te rompes una pierna surfeando, o que te pones enfermo en Roma cuando celebras las bodas de plata con la familia.

Todas estas cosas suceden y las puedes prevenir. Lo mejor es que nos cuentes a dónde vas. Nosotros te decimos cómo protegerte. Un buen seguro de viajes supone un ahorro importante cuando ocurre algo. Podría indemnizarte por los gastos de: la asistencia médica, la repatriación sanitaria, los traslados a centros médicos, la localización de equipajes, incluso por la asistencia legal…

246 millones en anulaciones

Cuando contrates tu seguro de Viaje, confirma que incluye la garantía de Cancelación. Sólo en verano del año pasado, los españoles gastamos 246 millones de euros en cancelaciones. La media del gasto por persona en anulaciones fue de 300 euros. Los motivos: enfermedad o accidente.

La mayoría de las veces disfrutamos más imaginando el viaje y pensando lo estupendos que vamos a estar. Pero… para ahorrar tiempo y dinero, debes planificarlo bien.

Una vez has decidido el destino y asegurado los riesgos, compra los billetes de avión o tren con tiempo suficiente porque son más baratos. Busca opiniones sobre los hoteles que más te gustan para que aciertes en la elección. Localiza los lugares que deseas visitar y traza un itinerario. Documenta la cultura y tradiciones de la zona (ya sabes, “donde fueres haz lo que vieres”). Y calcula un presupuesto al que debes añadir un 10-15% extra. Con ese margen podrás satisfacer cualquier imprevisto sin que te duela. ¡Pásalo bien!

Y… nos vemos a la vuelta.

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Seguros de salud: Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde

Mi amigo pepe tenía una novia a la que
nunca hacía caso. Era una muchacha
estupenda, de las de “hasta que la
muerte nos separe”. Le permitía todos
los caprichos: comer más de la cuenta,
beber con los amigotes, tumbarse en
el sofá… Pepe la quería mucho “a su
manera”. Pasaron los años, la novia se
cansó, dejó plantado a mi amigo y Pepe
enfermó porque su novia de toda la vida
era su salud.

Entonces visitó al médico. No iba al
Centro de Salud desde pequeño. Mientras
aguardaba su turno en la sala de
espera meditó sobre cosas que no
cambian nunca: alguna vez enfermamos
y dependemos de que otros nos curen.
De niño, envidiaba a los médicos porque
trabajaban con enfermos, pero nunca
se “ponían malos”. ¿Por qué? Una vez
el maestro les explicó que los médicos
se cuidaban solos: llevaban una vida
saludable y, como conocían a muchos
doctores, buscaban al mejor de cada
especialidad.

Vaya, vaya… igual que un seguro de
Salud.

¿Cómo elegir?
El mejor seguro de Salud es el que
mejor resuelve tus necesidades. Dicho
así parece sencillo. Pero… ¿cómo
lo encuentras? En el mercado hay muchas
propuestas que se ajustan a cada
situación y persona, nosotros conocemos
todas las opciones, te conocemos
a ti y te ponemos encima de la mesa las
mejores alternativas.

A la hora de contratar un Seguro de
Salud es importante valorar ciertos
aspectos: cuadro médico, especialidades
médicas, quirúrgicas, pruebas
diagnósticas, los servicios dentales.
También periodos de carencia,
posibilidad de reembolsos y los
copagos. Nosotros te lo explicamos.
TÚ ELIGES. Las enfermedades y la Sanidad
privada tienen algo en común: no
te hacen esperar porque actúan rápidamente.

Además, si eres autónomo puedes desgravarte
el seguro de Salud hasta 500€
por cada miembro de la unidad familiar
(cónyuge e hijos). Si tienes personas
empleadas las primas de los seguros de
Salud de tus trabajadores son gastos
deducibles en el Impuesto de Sociedades.
Y si eres empleado por cuenta
ajena, el seguro de Salud que te paga la
empresa no computa como retribución
en especie (hasta 500€).

Por cierto… Nuestro amigo Pepe tiene
que entrar en la consulta. Ha engordado
bastante en los últimos quince años.
Ahora se acuerda de su maestro. Le decía:
“si quieres vivir sano desayuna
como un rey, come como un príncipe
y cena como un mendigo”.
¿Tomamos nota…?