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Qué hacer si tu vehículo choca contra un animal.

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En España se registran anualmente
16.000 colisiones contra animales en
las carreteras. En unos casos son animales
salvajes procedentes de cotos de
caza (corzo, jabalí, conejo…) y, en otros,
animales domésticos (vacas, caballos, perros…).

Si te encuentras con alguno de ellos: reduce

la velocidad, frena despacio y
toca la bocina. Cambia las luces largas
por las cortas para no deslumbrar al animal.
Si aun así la colisión es inevitable,
agarra fuerte el volante, continúa recto
y frena (no gires el volante porque el
accidente puede ser peor).

Cuando tu coche circula a 60 km/h y choca
contra un ciervo, recibes el impacto
de un peso equivalente a 5 toneladas. Es
como si colisionaras contra un elefante.

A partir de ahí… aparca el coche, enciende
las luces de emergencia, coge tu
chaleco y coloca el triángulo de avería.
Y, MUY IMPORTANTE, avisa a la Guardia
Civil de tráfico para que levante un atestado
y se ocupe de llamar a protección
animal para curar al animal herido o retirarlo
de la vía.
La responsabilidad del accidente puede
ser:
– Tuya por incumplimiento de las normas
de circulación.
– De los titulares del coto de caza o de los
propietarios del animal doméstico.
– Del titular de la carretera por donde transitas.

¿Y qué más…?
Con el informe policial te pones en contacto
con nuestra correduría para gestionar
el siniestro. Si es culpa de un tercero,
nos encargamos de reclamar directamente
la reparación del vehículo.
– Cuando el responsable es el coto de
caza, el atestado policial sirve para demostrar
la falta de diligencia en la conservación
del terreno.
– En caso de un animal doméstico (por
ejemplo una vaca u oveja) están perfectamente
identificados con una etiqueta
(crotal) en la oreja y es fácil encontrar al
propietario.
– Si estás en una carretera mal señalizada,
o incorrectamente protegida, serán
los titulares de la vía quiénes se hagan
cargo del siniestro.
– Pero si la culpa es tuya o chocas con
un animal doméstico “no identificado”
(sin microchip o sin dueño), tienes que hacerte
cargo de la reparación del vehículo.
No todos los seguros incluyen esta garantía
que se conoce como “daños cinegéticos”.
Nosotros SÍ te la recomendamos
porque no cuesta mucho y quedas protegido
frente a estos imprevistos.